La situación en Franja de Gaza volvió a tensarse tras intensos bombardeos y enfrentamientos entre fuerzas de Israel y milicias palestinas.
El gobierno israelí afirmó que sus operaciones buscan desmantelar infraestructuras consideradas estratégicas para grupos armados en la zona.
Autoridades palestinas denunciaron un aumento en el número de víctimas civiles y daños significativos en zonas residenciales.
La crisis ha generado reacciones inmediatas en países vecinos, especialmente en Egipto y Jordania, que han pedido contención.
La Liga Árabe convocó una reunión de emergencia para analizar posibles acciones diplomáticas conjuntas.
Mientras tanto, organizaciones humanitarias alertan sobre la escasez de alimentos, medicinas y combustible en Gaza.
El conflicto también ha generado protestas en varias capitales del mundo, donde ciudadanos exigen un alto inmediato a la violencia.
Desde Washington, funcionarios reiteraron su respaldo a la seguridad de Israel, pero también solicitaron medidas para proteger a la población civil.
Analistas advierten que cualquier expansión del conflicto podría involucrar a actores regionales adicionales, aumentando la inestabilidad.
La comunidad internacional mantiene esfuerzos diplomáticos para evitar una crisis mayor en la región.
