La medicina ha registrado un caso sin precedentes: el nacimiento de un bebé con tres penes, una anomalía congénita denominada triphallia. El hallazgo, publicado en International Journal of Surgery Case Reports, marca un hito en la literatura científica y amplía el conocimiento sobre malformaciones del desarrollo embrionario masculino.
¿Qué es la triphallia y por qué es un caso único?
La triphallia es una variante extremadamente rara dentro del grupo de anomalías conocidas como penes supernumerarios. Estas alteraciones congénitas afectan aproximadamente a uno de cada seis millones de nacimientos y suelen manifestarse como duplicaciones parciales o completas del pene (diphallia). Sin embargo, hasta ahora no existía ningún caso documentado con tres estructuras peneanas en humanos.
En el paciente reportado, los médicos identificaron tres penes, aunque solo uno era completamente funcional. Las otras dos estructuras estaban unidas al eje principal y a la parte inferior del escroto. Debido a su carácter no funcional y al riesgo potencial de complicaciones futuras —como infecciones o problemas urinarios— los especialistas optaron por retirarlas quirúrgicamente.
Los autores del estudio señalan que, tras revisar exhaustivamente la literatura médica disponible, no encontraron antecedentes similares. Este hecho convierte al caso en el primero documentado oficialmente, aportando información clave para futuras investigaciones sobre anomalías genitales extremadamente raras.
¿Cómo se origina esta anomalía durante el desarrollo embrionario?

Las malformaciones genitales como la triphallia se producen durante las primeras semanas del desarrollo fetal. Entre la tercera y la sexta semana de gestación ocurre la diferenciación sexual primaria, etapa en la que se forman las estructuras básicas del sistema reproductor.
El pene se desarrolla a partir del llamado tubérculo genital, una estructura embrionaria que, bajo la influencia de señales hormonales y genéticas específicas, da origen al órgano masculino. Alteraciones en estos procesos —como errores en la división celular o en la señalización molecular— pueden generar duplicaciones o formaciones adicionales.
Aunque el estudio no especifica un desencadenante concreto en este caso, los especialistas consideran que se trata de una anomalía del desarrollo y no de un rasgo hereditario común. Además, este tipo de condiciones pueden presentarse junto a otras malformaciones urológicas o gastrointestinales, lo que exige una evaluación clínica integral.
El registro de este caso no solo amplía el conocimiento sobre embriología humana, sino que también aporta datos relevantes para la cirugía pediátrica reconstructiva y el manejo médico temprano de anomalías complejas.
La triphallia representa un caso excepcional en la medicina moderna y un aporte significativo a la literatura científica. Más allá del impacto mediático, el hallazgo subraya la complejidad del desarrollo embrionario y la importancia del seguimiento clínico especializado en anomalías congénitas poco frecuentes.
Referencia:
- Triphallia (triple penis), the first reported case in human/International Journal of Surgery Case Reports. Link
