El Senado de la República inició este 27 de febrero el debate formal sobre una reforma electoral que ha generado posiciones encontradas entre las distintas fuerzas políticas.
La propuesta busca modificar reglas de fiscalización y financiamiento para los partidos políticos.
Legisladores oficialistas argumentan que la reforma fortalecerá la democracia y reducirá gastos innecesarios en procesos electorales.
Por su parte, la oposición expresó preocupación sobre posibles impactos en la autonomía de las autoridades electorales.
La sesión se extendió durante varias horas, con intervenciones que subrayaron la importancia de mantener equilibrios institucionales.
La votación en comisiones fue aprobada por mayoría, por lo que el dictamen avanzará al pleno en los próximos días.
Analistas políticos consideran que este debate marcará el tono del clima electoral rumbo a futuros comicios.
Organizaciones civiles pidieron mayor transparencia en la discusión pública de la iniciativa.
El Instituto Nacional Electoral reiteró su disposición a colaborar técnicamente con el Poder Legislativo.
Se espera que en las próximas semanas continúen negociaciones para alcanzar consensos entre las bancadas.
