El padre del piloto Sergio “Checo” Pérez, Antonio Pérez Garibay, rompió el silencio luego del brutal asesinato de Carlos Manzo, alcalde de Uruapan, Michoacán, ocurrido hace unos días. A través de sus redes sociales, el también diputado federal expresó su indignación y tristeza por el crimen que ha sacudido al país, asegurando que la violencia no distingue colores ni ideologías, y que México no puede acostumbrarse a vivir con miedo. Su mensaje resonó con fuerza entre figuras políticas y ciudadanos que exigen justicia ante el imparable derramamiento de sangre.
Pérez Garibay calificó la muerte de Manzo como una pérdida irreparable para el estado de Michoacán, destacando su trabajo por la comunidad y su compromiso con las familias uruapenses. “Era un hombre de paz, de resultados, y su partida duele a todos los que creemos en un México diferente”, escribió el legislador. El político aprovechó el mensaje para pedir a las autoridades redoblar los esfuerzos en materia de seguridad, afirmando que los funcionarios públicos no deberían temer por su vida al ejercer su labor.
El padre de “Checo” también señaló que el país está atravesando una crisis de valores y de justicia, donde la impunidad se ha vuelto una constante. Hizo un llamado a la unidad nacional para enfrentar la violencia que, dijo, “ha tocado todos los rincones del país, desde las grandes ciudades hasta los municipios más pequeños”. Sus palabras reflejaron el dolor de una sociedad que ha visto caer a líderes comunitarios, activistas y autoridades bajo el fuego del crimen organizado.
El mensaje de Pérez Garibay generó miles de reacciones en redes sociales, donde usuarios compartieron su preocupación por el aumento de la violencia política. Algunos recordaron que Michoacán ha sido escenario de múltiples ataques contra funcionarios locales, y que la muerte del alcalde Manzo es solo un ejemplo más de la vulnerabilidad en la que viven quienes intentan servir al pueblo. Otros aplaudieron la postura del diputado por no quedarse callado ante una tragedia que conmociona al país.
En medio del luto, diversas voces del ámbito político y social se unieron al reclamo de justicia, insistiendo en que no se debe permitir que este crimen quede impune. Antonio Pérez Garibay cerró su mensaje con una frase contundente: “México necesita paz, no más muertes”. Con ello, dejó claro que su llamado no es solo político, sino humano, apelando a la conciencia nacional para detener la ola de violencia que sigue cobrando vidas sin distinción.
