“Nuestra única esperanza”: Yulay se despide de Carlos Manzo tras su asesinato
Historia de Lizeth Diana Hernández • 18h
El asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, ha conmocionado a México y generado reacciones de figuras públicas, entre ellas el youtuber Yulay. Hace apenas tres meses, el creador de contenido realizó un video junto al presidente municipal, mostrando los retos que enfrentaba la ciudad ante la violencia creciente.
Yulay expresa su dolor y condolencias
Tras la trágica noticia, Yulay compartió en sus redes sociales un mensaje cargado de dolor y consternación. Acompañando una fotografía de Manzo, escribió:
“Mis oraciones para este viejo, nuestra única esperanza”, junto con emojis de manos en oración y una paloma blanca, destacando la labor del alcalde frente al crimen organizado.
El video grabado en julio evidenció la difícil situación en Uruapan, considerada una de las ciudades más violentas de México. Durante la colaboración, Manzo recorrió varias colonias conocidas como “zonas rojas”, entre ellas Arroyo Colorado, y supervisó operativos junto con la policía, denunciando la presencia de grupos armados que operan desde 2019.
Yulay explicó que el alcalde representaba un cambio frente a la impunidad:
“Estamos por entrar a Uruapan, Michoacán, la cuarta ciudad más peligrosa del país. Aquí parecía no haber ley, pero algo estaba cambiando. Un ciudadano decidió enfrentar el miedo y hacerle frente a la violencia”.
Carlos Manzo, quien asumió la presidencia municipal en septiembre de 2024 con el movimiento independiente “Los del Sombrero”, se caracterizaba por patrullar las calles con chaleco antibalas, transmitir en vivo algunos operativos y denunciar públicamente la violencia del crimen organizado.
“Hay una gran diferencia en este gobierno con otros”, comentaba ante YulaYulaybrayando que su administración no tenía vínculos con la delincuencia.
La muerte de Carlos Manzo ha conmocionado a la comunidad y a figuras públicas como Yulay, quienes recuerdan su compromiso con la seguridad y su lucha por cambiar la realidad violenta de Uruapan.
