Sheinbaum lanza mensaje firme desde Atenco y advierte que México no se somete a presiones externas
La presidenta Claudia Sheinbaum encabezó un acto en San Salvador Atenco donde reafirmó la postura de su gobierno en defensa de la soberanía nacional, en medio de la creciente tensión con Estados Unidos. Durante el evento, la mandataria dejó claro que México no aceptará injerencias externas, enviando un mensaje político contundente en un contexto internacional delicado.
El pronunciamiento se dio en el marco del Plan de Justicia para Atenco y la Montaña, donde se realizó la restitución de más de 54 hectáreas de tierras ejidales a comunidades locales. Más allá del acto social, la presidenta aprovechó el escenario para reforzar un discurso con fuerte carga histórica y simbólica sobre la independencia del país.
En su intervención, Sheinbaum hizo referencia indirecta a episodios históricos de intervención extranjera, subrayando que México no “agacha la cabeza” frente a presiones internacionales. Este posicionamiento ocurre mientras se intensifica el conflicto diplomático derivado de acusaciones provenientes de Estados Unidos contra funcionarios mexicanos.
Además, la mandataria recordó los hechos ocurridos en 2006 en Atenco, marcados por la represión policial, para contrastar con la política actual de su gobierno, que —afirmó— prioriza el diálogo, la justicia social y el respeto a los derechos de las comunidades.
El mensaje desde Atenco se suma a una serie de declaraciones recientes en las que el gobierno federal ha elevado el tono frente a Washington, colocando la defensa de la soberanía como eje central del discurso político. En este contexto, la postura de Sheinbaum refleja un endurecimiento frente a la presión internacional y anticipa un escenario de mayor confrontación diplomática.