Los diputados de Morena y aliados han dado un golpe maestro al aprobar reformas históricas que terminan con el festín de los bancos sobre las tarjetas de crédito y débito. A partir de ahora, se prohíben comisiones por reposición, inactividad o consultas de saldo, y se obliga a las instituciones a justificar cada peso que cobren. La medida, que entrará en vigor en 180 días, promete devolver miles de millones a los mexicanos cansados de ser ordeñados por cargos ocultos y trampas financieras.
La iniciativa, impulsada por el diputado Ignacio Mier, castiga prácticas como cobrar 300 pesos por una nueva tarjeta perdida o 50 pesos mensuales por no usarla. También se elimina la comisión por pago tardío si el banco no avisó con antelación, y se limita a 1.5% el cobro por disposición de efectivo en cajeros ajenos. Los bancos tendrán que publicar un “catálogo claro” de comisiones, y cualquier aumento deberá ser aprobado por la Condusef. Quien incumpla enfrentará multas de hasta 150 mil salarios mínimos, suficientes para hacer temblar a los gigantes financieros.
Los usuarios estallan de júbilo: millones que pagan 400 pesos anuales solo por “membresía” o 100 pesos por imprimir un estado de cuenta ahora respirarán aliviados. La reforma también obliga a los bancos a ofrecer al menos una tarjeta sin costo de anualidad y a devolver automáticamente cargos indebidos en 48 horas. Organizaciones de consumidores celebran que, por primera vez, el Congreso pone al cliente por encima de las ganancias bancarias, rompiendo el monopolio de abusos que durante décadas engordó las arcas de BBVA, Banorte y Citibanameca.
Los banqueros, en pánico, ya amenazan con reducir créditos y cerrar cajeros en zonas marginadas. Pero el gobierno responde con datos duros: México tiene las comisiones más altas de la OCDE, y los bancos ganaron 230 mil millones de pesos solo en 2024 por estos cobros. La Condusef recibirá facultades para suspender operaciones de instituciones reincidentes, y se crea un fondo con las multas para financiar educación financiera en escuelas públicas. Los diputados advierten: “Si no les gusta, que devuelvan las concesiones”.
El cambio es inminente. En seis meses, abrir una cuenta o usar tu tarjeta será más barato que nunca. Los bancos tendrán que competir por servicio, no por trampas. Y si intentan cobrar de más, la ley los aplastará con sanciones millonarias. Por primera vez, el pueblo le gana la partida a los que viven de nuestro sudor. La era de los cobros abusivos termina hoy.