Un hospital de Australia está marcando un nuevo avance en el tratamiento contra tumores a una tecnología que combina crioablación y resonancia magnética en tiempo real. El procedimiento permite destruir tumores con mayor precisión, reduciendo la necesidad de cirugías invasivas y ofreciendo nuevas opciones para pacientes complejos.
La resonancia magnética en tiempo real mejora la precisión del tratamiento
El Hospital Liverpool, ubicado en Sídney, ha incorporado un sistema avanzado de crioablación guiado por resonancia magnética que está transformando la forma en que algunos tumores pueden ser tratados. La técnica utiliza imágenes en vivo obtenidas mediante resonancia magnética para ayudar a los médicos a localizar y tratar lesiones con una precisión mucho mayor.
La crioablación consiste en introducir una aguja especializada, conocida como criosonda, directamente dentro del tumor. Una vez posicionada correctamente, la sonda genera temperaturas extremadamente bajas que congelan y destruyen las células cancerosas mediante la formación controlada de una esfera de hielo.
Hasta ahora, este tipo de procedimientos se realizaba principalmente utilizando ecografías o tomografías computarizadas. Sin embargo, algunos tumores pueden resultar difíciles de visualizar con estas tecnologías. La incorporación de la resonancia magnética permite observar lesiones que anteriormente podían pasar desapercibidas y facilita una colocación más precisa de las sondas.
Además, la resonancia magnética ofrece imágenes desde múltiples ángulos y planos, lo que ayuda a los especialistas a trabajar con mayor seguridad en zonas delicadas como la columna vertebral, los tejidos blandos o regiones cercanas a estructuras sensibles del organismo.
Otro beneficio importante es que esta tecnología no utiliza radiación ionizante, convirtiéndola en una alternativa especialmente atractiva para pacientes jóvenes o para quienes requieren múltiples procedimientos médicos a lo largo del tiempo.
Una paciente experimentó alivio inmediato tras evitar una cirugía abierta

Uno de los casos destacados fue el de Josephina Cordina, una paciente que sufría un intenso dolor debido a un tumor de nueve milímetros localizado en la columna vertebral. Inicialmente, los médicos le habían propuesto una cirugía abierta tradicional para extirpar la lesión.
El procedimiento quirúrgico implicaba retirar parte del tejido afectado y posteriormente utilizar tornillos para estabilizar el hueso. Sin embargo, la paciente decidió rechazar esa opción y optó por la crioablación guiada por resonancia magnética.
Según relató, los resultados fueron prácticamente inmediatos. Antes del tratamiento, actividades cotidianas como sentarse, acostarse o dormir le provocaban un dolor constante que requería el uso frecuente de analgésicos.
Tras someterse al procedimiento, aseguró que al día siguiente el dolor había desaparecido por completo y pudo retomar sus actividades normales. Este tipo de recuperación rápida representa una de las principales ventajas de los tratamientos mínimamente invasivos frente a las cirugías convencionales.
Los especialistas señalan que, dependiendo del tamaño y la ubicación del tumor, pueden utilizarse varias criosondas simultáneamente para garantizar que toda la lesión quede cubierta por la zona de congelación terapéutica.
Con hospitales australianos como Liverpool y Monash Health invirtiendo en estas tecnologías, los expertos consideran que la crioablación guiada por resonancia magnética podría expandirse en los próximos años y convertirse en una herramienta cada vez más importante dentro de la oncología moderna.
La combinación de crioablación y resonancia magnética en tiempo real representa una prometedora evolución en el tratamiento del cáncer. Aunque no sustituirá todos los procedimientos quirúrgicos, esta tecnología ofrece una alternativa menos invasiva, más precisa y potencialmente más segura para numerosos pacientes con tumores difíciles de tratar.
Referencia:
- Australian Society of Medical Imaging and Radiation Therapy/New MRI-Guided Cryoablation Advances Treatment Options. Link