Entre los papeles más destacados en las producciones de la época de oro del cine mexicano están el de las fuerzas de seguridad, desde policías, jueces y militares, mismos que interpretaron todas las leyendas mexicanas de la actuación. No obstante, algunos de ellos llevaron la ficción hasta la realidad antes de dedicarse a la actuación.
Y es que antes de poner el nombre de México en alto con sus trabajos en el Cine de Oro, algunos actores fueron parte del Ejército Mexicano, según consta en la información histórica de la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa), aunque finalmente dejaron a su batallón con el objetivo de continuar su carrera.
1.- Mario Moreno “Cantinflas”

Uno de dichos personajes fue Mario Fortino Alfonso Moreno Reyes, mejor conocido como “Cantinflas”, quien fue Soldado de Infantería. Nació en la Ciudad de México el 12 de agosto de 1911. En su caso, fue a los 16 años de edad cuando ingresó al Ejercito Mexicano, prestando sus servicios en el 27 Batallón de Infantería.
Esta agrupación se encontraba en la plaza de Guadalajara, Jalisco. Posteriormente fue comisionado a la guarnición de Chihuahua. Sin embargo, su padre solicitó al secretario de Guerra y Marina, el general Joaquín Amaro Domínguez, que fuera dado de baja por ser menor de edad, lo cual le fue concedido el 1 de enero de 1928.
A pesar de su corta estancia en el Ejército, esta experiencia forma parte de la biografía de uno de los actores más queridos de México. Aunque es probablemente el único que no decidió alejarse para seguir su camino en la actuación, terminó como uno de los más grandes en su ramo.
2.- Jorge Negrete

Otra de las estrellas del cine que sirvió al Ejército fue Jorge Alberto Negrete Moreno. El actor nació el 30 de noviembre de 1911, en Guanajuato, donde además de iniciar su carrera de cantante y actor, también fue militar. Al ser hijo de un militar, la vida castrense no le era ajena.
Negrete ingresó al Heroico Colegio Militar en 1925, para graduarse como Teniente de Caballería y Administración con excelentes calificaciones en 1929. Precisamente, fue en la institución donde perfeccionó su habilidad para montar a caballo, destreza que se convertiría en un sello distintivo en sus personajes de charro.
Fue hasta el 1 de agosto de 1934 cuando la Secretaría de Guerra y Marina le concedió licencia ilimitada a Jorge Negrete para dedicarse definitivamente a su carrera artística. En 1945, realizó una gira por los Estados Unidos de América y Cuba, donde se le permitió usar las insignias del grado que ostentó.
3.- Emilio “El Indio” Fernández

Emilio Fernández nació el 26 de marzo de 1903 en Coahuila. Antes del espectáculo, se unió al Movimiento Revolucionario, en el cual logró ostentar el grado de capitán 1/o. de Caballería, siendo uno de los ejemplos más emblemáticos de esta transición del uniforme militar al campo de la actuación y dirección.
Hijo de un general del ejército, Fernández creció en un ambiente marcial. En plena Revolución Mexicana, al seguir los pasos de su padre, se unió a la lucha siendo apenas un adolescente. Fue hasta 1923 cuando ingresó como Cadete a la Escuela Militar de Aeronáutica, pero pronto se salió para seguir su destino.
En 1924, causó baja del instituto armado y emigró a Estados Unidos, donde desempeñó varios empleos hasta obtener pequeños papeles como extra y bailarín en Hollywood. De hecho, aseguran que fue en 1928 cuando posó como modelo para crear la estatuilla del “Oscar”, el premio más famoso del cine.

Años más tarde, en 1954, su trayectoria militar sería reconocida cuando se le otorgo el rango honorífico de Coronel en la Academia Militar. Este célebre actor y director de cine nacional falleció en la Ciudad de México el 6 de agosto de 1986, a la edad de 83 años.