Un sismo de 4.2 sacudió Guerrero este 28 de noviembre a las 07:28 horas, con epicentro a 10 km de profundidad cerca de Acapulco, según el Servicio Sismológico Nacional, un movimiento insólito que activó alarmas en escuelas y edificios de Zihuatanejo, evacuando a 5 mil personas en 2 minutos y generando pánico en redes con 1 millón de views de videos temblorosos.
El temblor, con intensidad V en la escala Mercalli, no reportó daños mayores pero colapsó líneas del 911 por 30 minutos, recordando el devastador 7.1 de 2017 que dejó 370 muertos. Expertos de UNAM como Xyoli Pérez atribuyen el sismo a fallas tectónicas en la placa Cocos, un fenómeno insólito en una zona ya marcada por huracanes, con réplicas de 3.5 registradas a las 08:15 horas.
Autoridades de Protección Civil Guerrero desplegaron brigadas en Coyuca de Benítez, distribuyendo 10 mil kits de revisión estructural, mientras residentes como Juan Hernández de Acapulco reportan “el suelo bailó como en 2017”, un eco insólito que obliga a simulacros mensuales en escuelas. En insólito México, este sismo de bajo impacto resalta la vulnerabilidad costera, con el SSN elevando vigilancia a amarilla por posibles réplicas.
El evento coincide con lluvias pronosticadas por SMN de 50-150 mm en el Pacífico, un combo insólito que podría agravar deslaves en Taxco. Guerrero, con 20 sismos en noviembre, sigue siendo epicentro de temblores, recordando que en sismos México, la tierra siempre sorprende con su ira subterránea.
