El pleno del Senado de la República avaló en su última sesión ordinaria una serie de modificaciones legislativas que incluyen la imposición de aranceles a productos importados de países asiáticos y la prohibición de producción y venta de vapeadores y cigarrillos electrónicos en México. La decisión se tomó mediante un proceso legislativo acelerado que no contempló cambios a lo aprobado previamente por la Cámara de Diputados.
En la sesión, los legisladores votaron a favor de aplicar cuotas arancelarias que van del 5% al 50% a la importación de más de mil 400 fracciones arancelarias correspondientes a diversos productos provenientes de países como China, Corea del Sur y otras naciones asiáticas sin tratados comerciales vigentes. La medida tiene como finalidad proteger a la industria nacional y a los productores locales frente a la competencia de bienes importados.
La oposición, conformada por algunos grupos parlamentarios, criticó la rapidez con la que se aprobó el dictamen, señalando que no hubo tiempo suficiente para un análisis detallado de las implicaciones que estas modificaciones podrían tener en el costo de bienes de consumo cotidiano como ropa, calzado, electrodomésticos y muebles. Advirtieron que sin medidas compensatorias, el impacto económico podría recaer en los hogares con menores ingresos.
En paralelo, el Senado también aprobó y remitió al Ejecutivo reformas a la Ley General de Salud que prohíben la fabricación, comercialización y venta de vapeadores y dispositivos similares. La normativa establece sanciones de prisión y multas para quienes se dediquen a la producción o comercialización de estos productos, aunque aclaró que el consumo personal no será penalizado bajo estas disposiciones.
La reforma en materia de vapeadores también fue cuestionada por diversos actores que advirtieron sobre la posibilidad de fomentar mercados ilegales si se restringe su comercialización sin una estrategia integral. Sin embargo, los impulsores afirmaron que las medidas buscan salvaguardar la salud pública, especialmente de niños y adolescentes, ante los riesgos asociados al uso de dispositivos electrónicos de inhalación.