La aclamada serie Stranger Things casi nunca ve la luz. Antes de convertirse en uno de los mayores fenómenos de Netflix, los hermanos Matt y Ross Duffer pasaron meses presentando su guion a diversas cadenas de televisión y productoras, recibiendo un rechazo tras otro.
Los ejecutivos consideraban la historia “demasiado extraña”, argumentaban que una serie protagonizada por niños no atraería a un público amplio y sugerían cambios radicales: reemplazar a los menores por adultos, eliminar elementos de terror y ciencia ficción, o suavizar la trama para hacerla más convencional. Los Duffer, fieles a su visión original, rechazaron todas esas modificaciones.
Tras innumerables “no”, Netflix decidió arriesgarse y producirla tal como la concibieron. El estreno en 2016 marcó un antes y un después: múltiples temporadas, spin-offs, merchandising global y millones de fans en todo el mundo convirtieron a Stranger Things en un ícono cultural de la década.
Una lección de perseverancia: a veces, las ideas más innovadoras y “extrañas” son las que terminan revolucionando la industria. ¡Gracias a esa apuesta de Netflix, hoy disfrutamos de Hawkins, Eleven y el Upside Down! 🌀📺
