A partir del 1 de enero de 2026, el costo de los cigarros en México dará un salto significativo que podría hacer que muchos fumadores reconsideren su hábito. La Secretaría de Hacienda actualizó el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) aplicable al tabaco, elevando la cuota fija de 0.6164 pesos por cigarro en 2025 a 0.7023 pesos por cigarro en 2026, un incremento del 13.9% que refleja la inflación acumulada y la política fiscal antitabaco.
En términos prácticos, una cajetilla de 20 cigarros pasará de costar alrededor de 88-95 pesos (dependiendo de la marca) a un rango estimado de 100-110 pesos en promedio, aunque marcas premium podrían superar fácilmente los 120 pesos. Este aumento se suma al IVA del 16% y al margen de ganancia de los distribuidores y comercios, haciendo que el precio final al consumidor sea aún mayor.
El objetivo oficial es desincentivar el consumo de tabaco —responsable de más de 60 mil muertes anuales en México por enfermedades relacionadas— y generar mayor recaudación para salud pública. Organizaciones como el Consejo Mexicano contra el Tabaquismo celebran la medida, argumentando que precios más altos reducen efectivamente el número de fumadores, especialmente entre jóvenes y sectores de bajos ingresos.
Sin embargo, el mercado negro y la venta ilegal podrían beneficiarse, como ha ocurrido en años previos con alzas similares. Para muchos fumadores, el 2026 marcará un punto de inflexión: ¿vale la pena seguir pagando tanto por un hábito cada vez más caro? El bolsillo dirá la última palabra. 🚬💸
