Costa Rica dio un paso histórico al convertirse en el primer país de América Latina en prohibir completamente la caza deportiva y el turismo de caza, con la aprobación de una reforma a la Ley de Conservación de la Vida Silvestre firmada por el presidente Rodrigo Chaves el 31 de diciembre de 2025. La nueva normativa elimina cualquier modalidad de caza con fines recreativos o trofeos, tanto para residentes como para extranjeros, y endurece las sanciones por incumplimiento, incluyendo multas elevadas y penas de prisión.
Esta medida refuerza el compromiso costarricense con la biodiversidad: el país alberga cerca del 5% de la especie mundial en apenas el 0.03% del territorio terrestre, con más del 25% de su superficie protegida en parques nacionales y reservas. Organizaciones como el Fondo Nacional de Financiamiento Forestal (Fonafifo) y ambientalistas celebraron la decisión, destacando que elimina una práctica incompatible con el modelo de ecoturismo sostenible que genera miles de millones de dólares anuales y empleos verdes.
Aunque la caza de subsistencia indígena y el control de especies invasoras o problemáticas (bajo estrictos permisos) se mantienen excepciones, la prohibición cierra la puerta a safaris comerciales que atraían a cazadores extranjeros en busca de jaguares, pumas o aves exóticas. Países como Kenia, India y Botswana ya cuentan con vetos similares, pero Costa Rica se posiciona como líder regional al priorizar la observación de fauna sobre su explotación.
Con esta ley, el “país más feliz del mundo” —según índices recurrentes— envía un mensaje claro: su riqueza natural no está en venta. Un ejemplo inspirador para la región en tiempos de crisis climática y pérdida de biodiversidad. 🌿🇨🇷