Los últimos modelos atmosféricos confirman un escenario de alto impacto para el invierno de 2026. Un calentamiento estratosférico en desarrollo apunta a un colapso del vórtice polar, con consecuencias directas en Estados Unidos, Canadá y Europa. Febrero podría traer episodios de frío más persistentes y patrones meteorológicos alterados.
El vórtice polar y su papel en el clima invernal
El vórtice polar es una vasta circulación de aire frío que domina las regiones polares durante el invierno. Funciona como un muro giratorio que mantiene el aire ártico confinado en altas latitudes. Cuando es fuerte, evita que el frío extremo se desplace hacia zonas templadas.
Este sistema se extiende desde la superficie hasta la estratosfera, superando los 50 kilómetros de altura. Por ello, se analiza en dos niveles clave: la capa troposférica, más cercana al suelo, y la estratosférica, donde se originan grandes perturbaciones dinámicas.
En condiciones normales, un vórtice polar intenso favorece inviernos más suaves en gran parte de Norteamérica y Europa. Sin embargo, cuando se debilita o se deforma, el aire frío puede escapar con mayor facilidad hacia latitudes medias.
Los datos actuales muestran una clara alteración de la estructura del vórtice polar, con elongaciones y divisiones de su núcleo. Esto abre corredores directos de aire ártico hacia Estados Unidos y Canadá, generando descensos térmicos significativos y tormentas invernales más activas.
Este tipo de configuración es típica cuando la atmósfera superior comienza a calentarse de forma anómala, preparando el terreno para eventos más severos en superficie.
Calentamiento estratosférico y señales de colapso

El fenómeno clave detrás de este escenario es el Calentamiento Estratosférico Súbito (SSW). Se trata de un rápido aumento de temperatura y presión en la estratosfera, capaz de ejercer una fuerte presión sobre el vórtice polar.
Los pronósticos para principios de febrero muestran anomalías térmicas extremas, con temperaturas estratosféricas más de 50 °C por encima de lo normal. Estas condiciones favorecen la deformación y posible división del vórtice polar en varios núcleos más pequeños.
Los modelos de alta resolución, especialmente del ECMWF, indican un debilitamiento prolongado de los vientos estratosféricos. En algunos escenarios, incluso se observa una inversión de la circulación, señal clásica de un colapso del vórtice polar.
Cuando esto ocurre, el sistema pierde su capacidad de retener el aire frío. El resultado es una liberación sostenida de masas polares hacia el sur, con efectos que pueden extenderse durante varias semanas.
Aunque cada evento es distinto, el patrón proyectado para febrero de 2026 encaja con episodios históricos asociados a algunos de los períodos más fríos del invierno en el hemisferio norte.
Impactos previstos en Estados Unidos y Europa

En el corto plazo, se espera un descenso marcado de temperaturas en amplias zonas de Estados Unidos, especialmente en el centro, este y sureste del país. Canadá también experimentará una expansión del frío ártico hacia el sur.
Estas intrusiones frías estarán acompañadas de tormentas invernales más frecuentes, con nieve, hielo y condiciones severas en regiones poco habituales. El suroeste y Florida quedarían relativamente al margen en las primeras fases.
En Europa, el impacto inicial podría ser más moderado, con aire frío concentrado en el norte y noroeste. Sin embargo, a medida que avance febrero, los modelos muestran un retorno del flujo septentrional y un enfriamiento más generalizado.
El patrón típico posterior a un SSW incluye bloqueos de alta presión en Groenlandia y el Ártico, junto con bajas presiones extendidas hacia el Atlántico. Esta configuración favorece el transporte de aire polar hacia latitudes medias en ambos continentes.
Aunque se trata de proyecciones a mediano y largo plazo, la consistencia entre modelos refuerza la probabilidad de un febrero dinámico y frío.
El calentamiento estratosférico previsto para inicios de febrero de 2026 aumenta significativamente el riesgo de un colapso del vórtice polar. De confirmarse, Estados Unidos, Canadá y Europa enfrentarán un patrón invernal más frío, persistente y activo durante las próximas semanas.
Referencia:
- Severe Weather Europe/Stratospheric Warming Alert: A Massive Shift in the Polar Vortex is Forecast for early February. Link
