La filtración de millones de documentos del Departamento de Justicia ha provocado un terremoto mediático. Estos archivos revelan una conexión inesperada entre Elon Musk y el fallecido delincuente Jeffrey Epstein. El contenido contradice años de negativas públicas por parte del magnate.
Musk siempre sostuvo que su relación con Epstein fue inexistente o puramente accidental. Sin embargo, los correos electrónicos publicados muestran una realidad muy distinta. En ellos se observa una insistencia activa por parte de Musk para encontrarse con el polémico financiero en entornos privados.
Las pruebas de una relación negada
Los correos electrónicos de diciembre de 2013 son especialmente reveladores para los investigadores. En ellos, Elon Musk pregunta directamente a Epstein sobre un buen momento para visitarlo. El magnate se encontraba cerca de las Islas Vírgenes Británicas durante sus vacaciones anuales.
Epstein respondió el mismo día ofreciendo transporte privado al dueño de Tesla. «Enviaré un helicóptero por ti», escribió el financiero con su habitual estilo directo. Musk aceptó la oferta con un simple agradecimiento, confirmando así su plena disposición al encuentro.
Esta correspondencia tuvo lugar años después de la condena de Epstein en 2008. Para ese entonces, los delitos sexuales del financiero ya eran de conocimiento público. Esto hace que el interés de Musk por visitarlo resulte sumamente cuestionable para la opinión.
En 2019, Musk afirmó a Vanity Fair que solo estuvo en casa de Epstein una vez. Aseguró que fue una visita corta de media hora y que rechazó la isla. Los nuevos documentos sugieren que, en realidad, él buscaba activamente asistir allí.
Incluso la asistente de Epstein, Lesley Groff, dejó registros de estas peticiones. En sus notas recordaba que Elon Musk preguntaba por ir a la isla en enero. Aunque los planes finales se cancelaron por agenda, el interés inicial quedó totalmente documentado.
Buscando fiestas y desenfreno caribeño

Otro intercambio condenatorio data de diciembre de 2012, un año antes del intento anterior. Elon Musk escribió a Epstein solicitando información sobre fiestas planeadas en la zona. Expresó que necesitaba «desahogarse» tras un año de trabajo intenso en sus múltiples empresas.
El tono de los correos muestra una confianza impropia de dos desconocidos. Musk llegó a decirle que buscaba lo opuesto a una «experiencia pacífica». Esta frase sugiere que conocía perfectamente el tipo de eventos que Epstein solía organizar allí.
Además de las islas, hubo invitaciones para cenas con otras figuras polémicas. Epstein invitó a Musk a cenar con Woody Allen en su residencia de Manhattan. La respuesta de Musk fue positiva, indicando que probablemente estaría en la ciudad disponible.
En 2014, aparecieron alertas en los calendarios de los asistentes de Epstein. Una de ellas mencionaba explícitamente «ELON MUSK A LA ISLA» para el 6 de diciembre. Estas entradas refuerzan la idea de que los encuentros no fueron casualidades aisladas.
Incluso existen correos sobre logística de viajes que incluyen pasaportes de varias jóvenes. Aunque Musk no está directamente implicado en delitos, la gestión compartida de viajes es inusual. La cercanía logística entre ambos equipos de trabajo era mucho mayor de lo admitido.
La respuesta de Musk y las dudas actuales

Tras la publicación de estos archivos, Elon Musk emitió un comunicado en su plataforma X. En él, defendió su postura asegurando que él mismo presionó por la liberación. Afirmó que su correspondencia fue escasa y que sus palabras podrían ser malinterpretadas.
Musk insiste en que su objetivo es que se procese a los culpables. Sin embargo, no ha explicado por qué sus correos contradicen sus declaraciones previas. La discrepancia entre «rechacé las invitaciones» y «pregunté por ir» sigue siendo el punto crítico.
Los documentos por sí solos no prueban ninguna actividad ilegal del empresario. Sin embargo, destruyen la narrativa de distanciamiento que Musk construyó durante casi una década. La transparencia que él mismo pregona ahora se vuelve en su contra ante la opinión pública.
El público se pregunta ahora qué otros detalles permanecen ocultos en los archivos. La relación con figuras como Woody Allen añade otra capa de controversia al caso. La credibilidad del dueño de SpaceX está siendo sometida a un escrutinio sin precedentes.
Mientras las investigaciones continúan, estos correos sirven como un recordatorio de la influencia de Epstein. Logró infiltrarse en los círculos más altos del poder tecnológico y financiero mundial. Elon Musk, a pesar de sus desmentidos, formó parte activa de ese círculo social.
Referencia:
- Futurims/Elon Musk Emailed Extensively With Jeffrey Epstein, Asking to Visit His Notorious Island. Link
