Apple dejó boquiabiertos a sus fieles con el iPhone Pocket, un invento excéntrico diseñado para transportar el smartphone de manera “sofisticada”, aunque su estética calcetinesca robe protagonismo. Esta rareza, nacida de una alianza con ISSEY MIYAKE, se teje en 3D para ajustarse como guante a cualquier iPhone u objeto bolsillo.
Lo que eleva cejas no es solo su forma tubular elástica, sino el precio desorbitante que lo catapulta a lujo inalcanzable. Edición limitada, promete comodidad suprema, pero divide opiniones: ¿genialidad o capricho supercara?
Disponible solo en selectas Apple Stores y apple.com de países como Francia, China, Japón y EE.UU., el Pocket se agota rápido entre coleccionistas. Su tejido innovador evoca moda high-end, fusionando funcionalidad tech con diseño vanguardista.
La movida refuerza la obsesión de Apple por accesorios exclusivos que elevan el ecosistema iPhone, aunque este genere memes por su parecido hogareño. ¿Revolución o gimmick?
En un mercado saturado, el iPhone Pocket redefine portabilidad con audacia japonesa-argelina, invitando a debatir si la elegancia justifica el derroche o si es solo otro fleco en la corona de Cupertino.
