Amazon ha admitido oficialmente el recorte de 16,000 empleos en diversas áreas de la compañía, una medida que se hizo pública después de que se filtrara de manera accidental información confidencial relacionada con el denominado «Proyecto Amanecer», un plan interno de reestructuración y optimización de costos que incluía la eliminación de puestos laborales a gran escala.
La filtración, que expuso detalles sensibles sobre el alcance de los despidos y las divisiones afectadas, obligó a la empresa a confirmar la noticia antes de lo previsto, generando un impacto inmediato en la opinión pública y en los mercados financieros. Fuentes internas señalan que el «Proyecto Amanecer» buscaba reducir gastos operativos en respuesta a la desaceleración del crecimiento del comercio electrónico y el aumento de los costos logísticos post-pandemia.
Los 16,000 empleados afectados provienen principalmente de áreas corporativas, tecnológicas y de soporte administrativo, aunque la compañía no ha detallado la distribución exacta por regiones o departamentos. Amazon aseguró que los trabajadores recibirán paquetes de indemnización competitivos, apoyo para recolocación y beneficios de continuidad médica durante un periodo determinado, en línea con políticas previas de reducción de personal.
La confirmación llega en un contexto de ajustes globales en la industria tecnológica, donde gigantes como Meta, Google y Microsoft también han implementado recortes significativos en los últimos meses. La filtración del «Proyecto Amanecer» ha puesto bajo escrutinio la gestión de información confidencial en Amazon y ha intensificado las críticas por la falta de transparencia en procesos que afectan a miles de familias.
Este nuevo ajuste de plantilla representa uno de los despidos más cuantiosos anunciados por Amazon en su historia reciente, lo que refuerza la percepción de que la era de expansión acelerada ha dado paso a una etapa de contención y eficiencia operativa en la empresa liderada por Andy Jassy.
