Un escándalo financiero estalla en las entrañas de Morena al revelarse que Andy López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, devora un sueldo mensual de 127 mil 592 pesos como secretario de Organización del Comité Ejecutivo Nacional, una cifra que eclipsa incluso el de la presidenta del partido, Luisa María Alcalde Luján, y que desata un torbellino de críticas por su opulencia en tiempos de supuesta austeridad.
La transparencia, esa palabra que tanto se invoca en la 4T, por fin soltó la bomba: el reporte actualizado al 30 de septiembre de 2025 por la Secretaría de Finanzas de Morena expone sin filtros que Andy López Beltrán acumula esa fortuna bruta al mes, con una retención fiscal de 33 mil 592 pesos que deja un neto de 94 mil pesos en su bolsillo, todo financiado por las prerrogativas públicas que el INE derrama sobre el partido como un río caudaloso de erario.
En un golpe al ego de la dirigencia, el salario de Luisa Alcalde se queda en 117 mil 183 pesos mensuales totales, lo que significa que el hijo de AMLO supera a la líder nacional en un insultante 8.8%, o sea, más de 10 mil pesos extras que bailan en su cuenta mientras ella navega un escalón por encima en la pirámide partidista, un desbalance que huele a favoritismos y privilegios que la base militante no puede ignorar.
No es un debut en el Olimpo salarial para Andy López Beltrán: entre 2016 y 2018, como asesor en el Senado, firmó cuatro contratos que le inyectaron más de 600 mil pesos en total, con 30 mil pesos fijos cada mes durante casi dos años, un preludio de lo que hoy lo corona como el rey de los ingresos en Morena, donde su antecesor, José Alejandro Peña Villa, se conformaba con 87 mil 914 pesos brutos que, tras impuestos, se evaporaban en 67 mil pesos, un salto de casi 30 mil pesos que grita inequidad rampante.
Este sueldo faraónico no solo devora el de un diputado federal, que se limita a 79 mil pesos de dieta base, sino que equivale a 45 becas Rita Cetina o 14.8 becas Jóvenes Escribiendo el Futuro, un contraste brutal con el discurso de humildad que AMLO predicaba, mientras Andy presume viajes a Japón en hoteles de lujo como The Okura Tokyo por 177 mil pesos en 14 días, cenas de 47 mil pesos en restaurantes exclusivos y hasta compras de arte de Yayoi Kusama por 550 mil pesos, todo supuestamente con “recursos propios” que nadie escudriña.
La opacidad que envolvió este dato por más de un año, desde que Andy López Beltrán asumió el cargo el 1 de octubre de 2024, alimenta las sospechas de una élite intocable dentro de Morena, donde contratos de honorarios sin prestaciones disfrazan sueldos asimilados a salarios, y donde la figura del hijo presidencial se erige como un símbolo de contradicciones que amenazan con fracturar la unidad del partido en su primer año bajo Sheinbaum.
