Ariana Grande dejó atrás el universo mágico y pastel de Wicked para deslumbrar en la alfombra roja de los Globos de Oro 2026 con un look que evoca el glamour clásico de Hollywood. La cantante y actriz, nominada por su interpretación de Glinda, optó por un elegante vestido negro de corte sirena con escote corazón y detalles de encaje, firmado por una casa de alta costura que recordó a las divas de los años dorados.
Pero lo que realmente robó suspiros fue su regreso triunfal a la cola de caballo alta, su sello personal que había dejado de lado durante la promoción de Wicked para encarnar el peinado rubio y voluminoso de Glinda. Con el cabello liso, brillante y perfectamente estirado —esa ponytail sky-high que la hizo famosa—, Ariana combinó sofisticación con su esencia pop, complementando el outfit con joyería minimalista en platino y maquillaje natural con labios nude.
El cambio de estilo fue interpretado como una declaración: “Glinda se queda en Oz, Ariana está de vuelta”. Fans en redes celebraron el retorno de la “Ari real”, con comentarios como “¡La ponytail reina suprema!” y “Del rosa al black glamour, qué transición”. Aunque no se llevó el premio, su presencia fue uno de los momentos más comentados de la noche, consolidándola como ícono de moda versátil.
Ariana Grande demuestra una vez más que, sea en rosa mágico o negro eterno, siempre sabe cómo dominar la red carpet. ¡La reina del ponytail ha regresado! 🖤✨
