En el episodio #365 del podcast Cracks, conducido por Oso Trava y lanzado el 5 de enero de 2026, Sergio “Checo” Pérez —el piloto mexicano más exitoso en la historia de la Fórmula 1— abre su corazón en una entrevista profunda y humana que marca el inicio perfecto para el año nuevo. Grabada en su oficina en Guadalajara, esta charla de más de una hora explora el lado menos conocido del hombre detrás del casco: un adolescente que lo dejó todo por un sueño, un padre de familia que equilibra la velocidad con la vulnerabilidad, y un competidor que, tras un año sabático reflexivo, anuncia su regreso definitivo a las pistas con Cadillac.
Checo inicia revelando detalles cotidianos que humanizan su figura pública: su colección de relojes —donde uno especial marca “Sabbatical 2025” como recordatorio de su pausa—, su lado bromista (capaz de bromas elaboradas que sorprenden incluso a sus colegas) y la diferencia entre el “personaje” mediático y la persona tímida que prefiere la privacidad. Pero el núcleo de la conversación se remonta a sus orígenes: a los 14 años, dejó México solo para perseguir el automovilismo en Alemania, viviendo en moteles para camioneros, enfrentando soledad extrema y barreras lingüísticas. “Tomé la decisión de no regresar hasta ser campeón mundial”, recuerda, destacando cómo esa madurez forzada lo transformó de un niño travieso en un adulto responsable. Anécdotas como viajar con su propio asiento en categorías inferiores o el accidente en Mónaco que lo dejó inconsciente ilustran los riesgos constantes de su profesión.
La trayectoria en F1 ocupa un espacio central: desde sus inicios en Sauber y McLaren —donde aprendió de fracasos duros, como demandas a equipos y no renovaciones—, hasta la victoria emotiva en Bahréin tras 190 carreras sin podio, rompiendo una sequía de 50 años para México. Checo desmitifica su paso por Red Bull: sabía desde el principio que el equipo priorizaba a Max Verstappen, pero dio todo, aprendiendo de su compañero fortaleza mental y liderazgo, aunque también rigidez en momentos difíciles. Habla abiertamente de salud mental —incluso enviando facturas de terapia a Helmut Marko—, críticas a la prensa mexicana y la responsabilidad de representar a un país que a veces divide en lugar de unir.
El año sabático 2025 fue un punto de inflexión: viajó a África, disfrutó tiempo con familia y amigos, pero terminó trabajando más de lo planeado en su family office y negocios. Regresa a Cadillac motivado por su hijo mayor, quien se sintió herido por su salida de Red Bull y quiere verlo competir nuevamente. “Este será mi último stint en F1”, afirma, con el objetivo de dejar a Cadillac como un equipo top, disfrutando el proceso con sus hijos en los circuitos y enseñándoles el costo real de la victoria.
Checo cierra con mensajes potentes: disfrutar el viaje más allá de los trofeos, luchar por sueños sin rendirse, evitar redes sociales tóxicas que fomentan miedo al fracaso, y priorizar familia y filantropía —su fundación apoya niños huérfanos con eventos constantes—. “El tren pasa una vez; si no te subes, no regresa”, sentencia, recordando su fe, gratitud y resiliencia.
Este episodio no solo celebra los logros de Checo —subcampeón mundial, salvador de equipos como Force India— sino que inspira con lecciones universales: perseverancia ante caídas, equilibrio entre competencia y humanidad, y el valor de representar a México con orgullo. Un podcast imperdible para fans del deporte motor y cualquiera buscando motivación en 2026. ¡Checo Pérez sigue acelerando, dentro y fuera de la pista! 🏎️🇲🇽
