A menudo, la narrativa sobre la realidad de nuestro país se centra en el conteo de tragedias. Sin embargo, durante el cierre del Segundo Diálogo Nacional por la Paz, se demostró que México está listo para cambiar la estadística de la violencia por la estadística de la construcción.
Bajo la premisa de que “la paz no solo es sostenible, sino también rentable“, cientos de actores sociales, empresariales y religiosos presentaron metodologías probadas, plataformas tecnológicas y compromisos medibles para refundar la convivencia en el país.
Aquí te presentamoslas estrategias y las propuestas concretas que marcaron esta jornada histórica.
El Método: Del Diagnóstico a la Acción Territorial
El foro dejó claro que ya no se busca inventar el hilo negro, sino aplicar un método que ha demostrado eficacia: Mirar, Interpretar y Actuar. Con un cambio de enfoque, se propuso dejar de reducir la cobertura de violencia a “contar muertos” para empezar a dar contexto y soluciones.
La estrategia local: La paz no se decreta desde arriba; se construye en el barrio. Se presentó la metodología “¿Te escucho, me escuchas?”, diseñada para iniciar procesos de diálogo en municipios donde aún no hay articulación social.

El Sector Empresarial: La Paz es Rentable
Uno de los puntos más innovadores fue la participación activa de la iniciativa privada. Dado que el 80% de los mexicanos pasa un tercio de su vida en una empresa, este sector se convierte en un motor clave para la paz.
Datos y Acciones Concretas:
- Distintivo “Empresas por la Paz”: Se registraron 100 empresas interesadas y se entregaron los primeros 13 reconocimientos (12 de ellos a MIPYMES y negocios familiares).
- Los 5 Compromisos del Distintivo:
- Legalidad: Cero tolerancia a la corrupción y fomento a la denuncia segura.
- Trabajo Digno: Inclusión real de jóvenes y grupos vulnerables.
- Comunidad: Comprar local para fortalecer el barrio.
- Formación: Capacitación constante y “primera chamba” para jóvenes.
- Cultura de Paz: Resolver conflictos internos mediante el diálogo.
- Iniciativa “Viernes Muy Mexicano”: Una propuesta para que el último viernes de cada mes se priorice el consumo local, bajo la lógica de que “cuando el barrio consume en el barrio, el barrio se cuida”.

Modelos de Éxito Probados
El foro no se quedó en teoría; se mostraron ejemplos de lugares donde las cosas ya están cambiando gracias a la colaboración:
- Policía de Proximidad (Nuevo León): Municipios como Escobedo y Apodaca fueron citados como ejemplos de éxito. Han apostado por la dignificación de sus elementos policiales y el sentido de pertenencia, transformando la seguridad en un trabajo de gabinete y atención social, no solo de fuerza.
- Referentes Internacionales: Se contó con la experiencia de Irlanda del Norte y Colombia, demostrando que el diálogo con todos los actores (incluidos los victimarios, buscando su conversión y cambio de prácticas) y la perseverancia a largo plazo son claves para salir de conflictos profundos.
Las 5 Exigencias para Construir la Paz
Monseñor Ramón Castro presentó una síntesis operativa de lo que se requiere hoy, fundamentada en el análisis de más de 20,000 voces escuchadas en todo el proceso:
- Centralidad de las Víctimas: No como cifras, sino como la brújula moral que guía las acciones de justicia.
- Corresponsabilidad Ética: La paz no es tarea exclusiva del Estado; requiere a empresas, iglesias y sociedad civil trabajando juntas.
- Procesos Territoriales: Soluciones a largo plazo, municipio por municipio, resistiendo la tentación de resultados inmediatos.
- Denuncia Profética: Señalar lo que está mal sin odio, pero con la verdad, para corregir el rumbo.
- Esperanza Organizada: Pasar del optimismo ingenuo a la estructura, el método y la perseverancia.
Tecnología para la Paz
Para apoyar la formación continua, se lanzó “Campus Converge”. Esta es una plataforma digital educativa donada por el sector privado, diseñada para capacitar a ciudadanos y colaboradores de empresas en liderazgo ético, innovación social y herramientas para la paz. Un recurso tangible para multiplicar el conocimiento.

Conclusión
El mensaje final es claro: la paz es un bien común que se construye o se destruye colectivamente. La invitación es a volver a los territorios —a la familia, la escuela, la empresa y el municipio— con estas herramientas en mano. No se nos pide heroísmo, sino constancia.

Como se mencionó en el cierre: “La paz comienza allí donde alguien decide no ser indiferente“. México ha trazado su ruta. Ahora, con datos en mano y una red de aliados creciendo, la tarea es de todos.
Visita el sitio: Diálogo Nacional por la Paz-sitio oficial
