El nombre de Adalberto Martínez, mejor conocido como Resortes, quedó grabado en la historia del espectáculo mexicano gracias a su estilo inconfundible y su energía desbordante. Figura clave del Cine de Oro, su carisma lo llevó a conquistar escenarios nacionales e internacionales.
Pero antes de los reflectores y los homenajes, su historia comenzó en uno de los barrios más emblemáticos de la capital. Hoy, la vivienda donde nació el actor “Resortes” en Tepito sigue en pie y guarda la memoria de sus primeros años.
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Ubicación de la casa de “Resortes” en Tepito
Adalberto Martínez nació el 25 de enero de 1916 en la Ciudad de México, específicamente en el barrio de Tepito. Fue el segundo de siete hijos de Luis Martínez y Enriqueta Chávez, una familia de recursos limitados que enfrentó diversas carencias económicas.
Su primer hogar se ubicó en la calle Estanquillo número 10, una dirección que aún se mantiene como referencia dentro del popular barrio. Con el paso del tiempo, el inmueble ha sido adaptado para albergar a varias familias que habitan pequeñas viviendas en su interior.
Aunque ha sufrido transformaciones propias de los años, el lugar permanece como parte del corazón de Tepito, zona reconocida por su intensa actividad comercial y arraigadas tradiciones.
Durante su adolescencia, el actor también vivió entre las calles de San Jerónimo, Mesones y San Pablo, siempre dentro del entorno que lo vio crecer y que marcó su identidad.

Del Teatro Hidalgo al Cine de Oro
La falta de recursos no detuvo su determinación. De joven vendía paletas afuera del Teatro Hidalgo para ayudar a su familia. Desde la calle escuchaba la obra “Tierra y Libertad“, experiencia que despertó en él una profunda curiosidad por el escenario.
A los 15 años solicitó una oportunidad como extra y, tras insistir, fue aceptado. Ese primer paso resultó decisivo. En 1946 debutó en el cine con la película Voces de Primavera, dirigida por Jaime Salvador, donde interpretó el papel principal.
Posteriormente, participó en producciones destacadas como:
- Al son del mambo.
- Los albañiles.
- Amor en cuatro tiempos.
- Las delicias del poder.
- Jóvenes y rebeldes.

Su peculiar manera de caminar y bailar le valió el apodo de “Resortes”, sobrenombre que adoptó junto con su célebre frase: “Resortín de la resortera, para servirle a usted donde quiera y como quiera, menos por donde quiera y mientras Dios quiera”.

Reconocimientos, legado y despedida
La trayectoria de Adalberto fue ampliamente reconocida. Obtuvo premios como:
- La Diosa de Plata como Mejor Actor por Los albañiles.
- El premio de la Asociación de Cronistas de Espectáculos (ACE) de Nueva York.
- En 1981, la Asociación Nacional de Actores le otorgó la medalla de oro por sus 50 años de carrera.
- En 1987 recibió homenaje del Instituto Nacional de Bellas Artes.
- Distinguido en el Madison Square Garden de Nueva York.
- Recibió el Ariel de Oro por parte de la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas.
El actor falleció el 4 de abril de 2003 a los 87 años, dejando un legado imborrable en la comedia y el cine nacional.
Hoy, la casa de Estanquillo 10 no solo es una construcción antigua en Tepito; es el punto de partida de una historia de esfuerzo, talento y perseverancia. Entre calles populares y recuerdos de barrio nació un artista que logró saltar, literalmente como un resorte, hasta lo más alto del espectáculo mexicano.

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