En un incidente ocurrido en zonas rurales de la Costa Caribe colombiana, un hombre fue trasladado de urgencia a un centro médico después de sufrir graves lesiones faciales mientras intentaba mantener relaciones sexuales con una burra. El animal, al sentir la agresión, reaccionó con una fuerte patada que impactó directamente en la boca del individuo, causándole la pérdida de varios dientes y heridas que requirieron atención inmediata.
Testigos y reportes locales indican que el sujeto, en algunos casos identificado con apodos como “Wiis Tiiko” o similar, tenía antecedentes de prácticas de zoofilia, comunes en ciertas áreas rurales donde se considera una costumbre entre algunos hombres. Tras el golpe, el afectado fue llevado al hospital con la mandíbula severamente dañada, quedando desdentado en gran parte.
Al ser atendido, el hombre sorprendió al personal médico y a quienes lo rodeaban al declarar sin reparos: “Prefiero tener una burra que a una mujer”, argumentando que con el animal solo basta darle hierba para alimentarlo, mientras que una pareja humana exige dinero y atención constante. Esta frase se viralizó rápidamente en redes sociales y medios regionales.
El caso resalta una práctica histórica en regiones como Córdoba, Bolívar y Cartagena, donde la iniciación sexual de adolescentes con burras ha sido vista por algunos como un rito de paso hacia la masculinidad, aunque genera repudio generalizado en la sociedad actual. Expertos señalan que estas conductas no solo implican maltrato animal, sino riesgos graves para la salud humana, incluyendo lesiones físicas como la descrita.
Aunque las autoridades no siempre intervienen en estos episodios por considerarlos privados o culturales en contextos rurales, el incidente ha reavivado debates sobre la necesidad de educación sexual, respeto animal y erradicación de tradiciones dañinas. La burra involucrada no presentó lesiones aparentes, pero el hombre permaneció bajo observación médica por la gravedad de sus heridas.
