El encargado de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, Alejandro Carrasco Talavera, señaló que es natural que las personas que integran la terna para presidir el organismo sean identificadas con alguna ideología o corriente política, luego de que en días recientes una de las candidatas fuera vinculada con Morena y otra con el Partido Acción Nacional.
El funcionario indicó que este tipo de señalamientos han ocurrido en convocatorias anteriores y forman parte del ámbito público, por lo que consideró normal que se intente asociar a los perfiles con determinados grupos políticos. “Es algo muy normal que se identifique a personas; inclusive a mí me han sacado notas de que trabajo con ciertos grupos y demás, pero cuando eres servidor público tienes que trabajar para la sociedad chihuahuense, independientemente de dónde procedas políticamente”, expresó.
Carrasco Talavera subrayó que lo relevante en el proceso de elección debe ser la revisión de los currículums y la experiencia de las aspirantes, entre quienes mencionó a la doctora Ada Miriam, la maestra Flor y la maestra Libertad Licano, a quienes calificó como personas capaces, preparadas y con conocimiento en materia de derechos humanos, descartando que se trate de perfiles improvisados o utilizados con fines políticos.
Asimismo, sostuvo que es prácticamente imposible encontrar un perfil totalmente ajeno a cualquier vínculo o afinidad política, incluso dentro de la sociedad civil, por lo que llamó a centrar el análisis en la trayectoria y en la capacidad de servicio a la ciudadanía. Añadió que, más allá de las opiniones en medios o editoriales, lo importante será que la próxima titular de la Comisión Estatal de Derechos Humanos trabaje en favor de la sociedad chihuahuense durante el periodo de cinco años que contempla el encargo.
