Una mujer embarazada en San Francisco experimentó un parto inesperado dentro de un vehículo autónomo de la compañía Waymo mientras se trasladaba hacia el centro médico de la Universidad de California (UCSF). El incidente ocurrió la noche del lunes, cuando la pasajera solicitó el servicio de robotaxi para llegar al hospital, pero el bebé nació en el asiento trasero antes de completar el trayecto.
El equipo de soporte remoto de Waymo detectó una “actividad inusual” en el interior del automóvil, lo que llevó a establecer contacto inmediato con la usuaria y a alertar al número de emergencias 911. A pesar de la situación, el vehículo autónomo continuó su ruta programada y llegó al destino antes que los servicios médicos de urgencia.
Tanto la madre como el recién nacido fueron recibidos en perfectas condiciones por el personal del UCSF, según confirmó una portavoz del centro hospitalario. El automóvil fue retirado temporalmente del servicio para una limpieza exhaustiva.
Waymo destacó que, aunque este tipo de eventos es poco común, no se trata del primer nacimiento registrado en uno de sus vehículos, ya que un caso similar ocurrió previamente en Phoenix. La empresa expresó su satisfacción por brindar transporte confiable en momentos críticos, atendiendo a pasajeros “desde segundos de vida hasta edades avanzadas”.
Este suceso resalta la creciente presencia de los robotaxis en ciudades como San Francisco, donde la tecnología autónoma enfrenta tanto elogios por su eficiencia como escrutinio por incidentes previos, mientras continúa expandiéndose en diversas regiones de Estados Unidos.
