El juicio de Nicolás Maduro en Nueva York tomó un giro inesperado cuando el exmandatario venezolano protagonizó una acalorada discusión a gritos con un compatriota en la audiencia que celebraba abiertamente su captura. El incidente, captado en videos virales, reveló momentos tensos y reveladores sobre el carácter del acusado. Aquí los seis datos más destacados:
- El detonante: Un venezolano en la galería, vestido con camiseta de la bandera de Venezuela, comenzó a gritar “¡Libertad!” y “¡Se acabó la dictadura!” al ver entrar a Maduro esposado. Esto provocó la inmediata reacción del exlíder chavista.
- La respuesta de Maduro: Visiblemente alterado, Maduro se giró hacia el público y gritó: “¿Tú eres venezolano? ¿Tú viviste lo que yo viví? ¡Tú no sabes nada, carajo!”. Intentó confrontar directamente al manifestante, pero fue contenido por los marshals.
- Intervención judicial: El juez a cargo interrumpió la sesión y advirtió a Maduro que cualquier otro outburst podría resultar en su expulsión de la sala. “Esto es un tribunal, no un mitin político”, enfatizó, ordenando silencio absoluto.
- El perfil del manifestante: Se trata de José Colina, activista venezolano exiliado en Miami y presidente de Venezolanos Perseguidos Políticos en el Exilio (Veppex). Colina asistió al juicio como parte de un grupo de víctimas del régimen, portando carteles de “Justicia para Venezuela”.
- Reacción de la defensa: Los abogados de Maduro solicitaron que se retirara al manifestante por “intimidación”, pero el juez rechazó la moción, recordando que el público tiene derecho a asistir siempre que mantenga orden.
- Impacto mediático: El intercambio se volvió viral en redes, con millones de vistas en horas. Para muchos venezolanos en el exilio fue un momento catártico; para simpatizantes del chavismo, una “provocación imperialista”. El episodio humanizó el juicio, mostrando a un Maduro fuera de control ante la confrontación directa con sus críticos.
Un episodio que, más allá del espectáculo, recordó que detrás de los cargos por narcoterrorismo hay millones de venezolanos que ven en este juicio una oportunidad histórica de justicia. El proceso continúa, ahora con mayor atención global.