El senador y próximo vicepresidente del Senado, Gerardo Fernández Noroña, salió en defensa de José Ramón López Beltrán, hijo mayor del ex presidente Andrés Manuel López Obrador, asegurando que no tiene obligación alguna de rendir cuentas públicas sobre su vida privada o profesional. “José Ramón no tiene que rendir cuentas a nadie. Es un ciudadano común y corriente, un buen hombre, trabajador y honesto”, declaró Noroña en una entrevista radiofónica este 26 de diciembre de 2025.
Las declaraciones surgen en medio de la polémica renovada por la investigación periodística de Latinus y Mexicanos Contra la Corrupción sobre presuntos conflictos de interés durante el sexenio anterior, donde se señala que empresas contratistas de Pemex habrían pagado alojamiento de lujo a José Ramón y su esposa en Houston. Noroña minimizó las acusaciones, calificándolas como “guerra sucia” y “ataques políticos” contra la familia de AMLO, y enfatizó que no existe ninguna denuncia formal ni prueba de delito.
“Lo que buscan es desgastar a la Cuarta Transformación atacando a los hijos del presidente. José Ramón no ocupó cargo público, no tomó decisiones de gobierno. ¿Por qué tendría que dar explicaciones? Es un hombre decente, como su padre”, insistió el legislador de Morena, quien además recordó que López Beltrán ha mantenido un perfil bajo y se dedica a actividades privadas.
Aunque la defensa de Noroña fue aplaudida por la base morenista en redes, también generó críticas de opositores que exigen transparencia total a familiares de altos funcionarios. El senador cerró su intervención con un llamado a “dejar en paz” a la familia López Beltrán y enfocarse en los problemas reales del país.
Un nuevo capítulo en la eterna discusión sobre los límites entre vida privada y escrutinio público cuando se trata de los hijos del poder.