La muerte de un recién nacido en Nuevo México ha reactivado la alerta sanitaria sobre los riesgos de consumir leche cruda durante el embarazo. Las autoridades investigan una posible infección por listeria vinculada a productos lácteos sin pasteurizar. El caso vuelve a poner en el centro del debate los peligros de la listeriosis y la importancia de elegir leche pasteurizada.
Muerte por listeria en Nuevo México: qué se sabe del caso
El Departamento de Salud de Nuevo México confirmó que un bebé falleció a causa de listeriosis, una infección provocada por la bacteria Listeria monocytogenes, que puede transmitirse a través de alimentos contaminados, incluida la leche cruda.
Aunque la causa exacta sigue bajo investigación, las autoridades consideran probable que la infección esté relacionada con el consumo de leche no pasteurizada durante el embarazo. Este tipo de contagio es especialmente preocupante porque la listeria puede afectar al feto incluso cuando la madre presenta síntomas leves o similares a los de una gripe.
La listeriosis es poco frecuente, pero grave. En mujeres embarazadas puede provocar aborto espontáneo, muerte fetal, parto prematuro o infecciones severas en recién nacidos. En Estados Unidos se registran aproximadamente 1,250 casos al año y alrededor de 172 muertes, según estimaciones federales. Esto la convierte en una de las principales causas de muerte por enfermedades transmitidas por alimentos.
El caso de Nuevo México no solo representa una tragedia familiar, sino que también refuerza una advertencia constante de las autoridades sanitarias: los productos lácteos sin pasteurizar pueden representar un riesgo significativo para poblaciones vulnerables.
Leche cruda vs. leche pasteurizada: riesgos y diferencias

La principal diferencia entre la leche cruda y la leche pasteurizada es el tratamiento térmico. La pasteurización consiste en calentar la leche a una temperatura controlada durante un breve periodo para eliminar bacterias peligrosas sin afectar de manera relevante su valor nutricional.
Desde su implementación a principios del siglo XX, la pasteurización ha reducido drásticamente las enfermedades transmitidas por la leche. En cambio, la leche sin pasteurizar puede contener patógenos como listeria, salmonela, E. coli, campylobacter e incluso bacterias asociadas con tuberculosis.
A pesar de la evidencia científica, el interés por la leche cruda ha aumentado en Estados Unidos, impulsado por tendencias de bienestar que la promueven como más “natural” o “pura”. Sin embargo, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) sostienen que la leche pasteurizada ofrece los mismos beneficios nutricionales sin los riesgos asociados.
Los brotes vinculados a lácteos sin pasteurizar continúan ocurriendo. En 2025, por ejemplo, más de 20 personas enfermaron en Florida tras consumir leche cruda de una misma granja. Estos episodios demuestran que el riesgo es real y no meramente teórico.
Riesgos de la listeriosis en el embarazo y recomendaciones oficiales
La listeriosis es especialmente peligrosa durante el embarazo porque la bacteria puede atravesar la placenta y afectar directamente al feto. Incluso cuando la madre experimenta síntomas leves, como fiebre o malestar general, el impacto en el bebé puede ser devastador.
Por esta razón, las autoridades sanitarias recomiendan evitar la leche cruda y cualquier producto lácteo sin pasteurizar, especialmente en mujeres embarazadas, adultos mayores, niños pequeños y personas con sistemas inmunológicos debilitados.
El secretario de Agricultura de Nuevo México, Jeff Witte, subrayó que la pasteurización es una parte esencial del compromiso de la industria láctea con la seguridad alimentaria. Las autoridades insisten en que elegir productos pasteurizados es una medida preventiva sencilla y respaldada por décadas de evidencia científica.
En un entorno donde la desinformación puede difundirse rápidamente en redes sociales, los expertos recalcan la importancia de consultar fuentes oficiales y basar las decisiones alimentarias en datos verificables.
La muerte del recién nacido en Nuevo México vuelve a poner de relieve los riesgos de la leche cruda y la gravedad de la listeriosis en el embarazo. Aunque algunas tendencias promueven el consumo de productos sin pasteurizar, la evidencia científica es clara: la pasteurización ha sido una de las medidas más efectivas en la prevención de enfermedades alimentarias. Informarse y elegir leche pasteurizada puede marcar una diferencia crucial en la protección de la salud.
Referencia:
- Health department warns against consuming raw dairy products. Link.
