La guerra entre Ucrania y Rusia continuó este 18 de febrero con intensos bombardeos en distintas regiones ucranianas.
Los ataques afectaron infraestructuras energéticas y provocaron interrupciones en servicios básicos en varias ciudades.
Las autoridades ucranianas denunciaron que las ofensivas coinciden con el inicio de nuevas negociaciones diplomáticas en Ginebra.
Delegaciones internacionales buscan establecer mecanismos que conduzcan a un posible alto al fuego supervisado.
Sin embargo, el ambiente en las conversaciones ha sido descrito como tenso y con diferencias marcadas entre las partes.
Rusia ha reiterado sus condiciones estratégicas, mientras Ucrania insiste en garantías de seguridad y respeto a su soberanía.
En el frente militar, las defensas antiaéreas ucranianas lograron interceptar parte de los misiles lanzados durante la jornada.
La población civil continúa enfrentando las consecuencias humanitarias del conflicto prolongado.
La comunidad internacional mantiene la presión para que ambas partes encuentren una salida diplomática viable.
A pesar de los esfuerzos de mediación, el conflicto sigue siendo uno de los principales focos de inestabilidad en Europa.
