Apenas días después de sufrir una humillante derrota por nocaut en el sexto round ante Anthony Joshua —que le provocó una doble fractura de mandíbula y una cirugía de urgencia—, Jake Paul desató una nueva controversia en Instagram con una fotografía que grita ostentación. El youtuber convertido en boxeador aparece sentado en un jet privado, fumando un cigarro, sosteniendo una pistola dorada y rodeado de cientos de fajos de billetes de 100 dólares esparcidos por el suelo y los asientos, junto a varias armas de fuego, incluyendo fusiles de asalto. “El sueño americano. Empieza el tuyo hoy. Cree en ello. Fracasa. Trabaja. Fracasa. Aprende. Fracasa. Nunca te detengas”, escribió como caption, acompañando la imagen con una foto de su infancia.
La publicación, que evoca el estilo provocador de Floyd Mayweather, generó una avalancha de críticas en redes: desde acusaciones de glorificar la violencia y el exceso hasta memes que cuestionan si “vale la pena romperse la mandíbula” por una bolsa estimada en hasta 92 millones de dólares (según reportes). A pesar de la derrota en Miami el 19 de diciembre de 2025 —donde Joshua dominó con su experiencia y poder, dejando a Paul con suspensiones médicas y alimentándose por pajita—, el influencer parece enfocarse en el lado financiero: un “fracaso” millonario que, para él, refuerza su narrativa de resiliencia y éxito. Mientras se recupera, Paul ya habla de revancha y regreso al ring, pero esta foto alimenta el debate sobre si su impacto en el boxeo es deportivo… o puro espectáculo tóxico.
