HABLANDO Y ESCRIBIENDO
POR ERNESTO AVILÉS MERCADO*
Las comparecencias realizadas en el Congreso del Estado para seleccionar a la próxima presidencia de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH) revelaron un panorama diverso y, al mismo tiempo, profundamente significativo. No solo por la calidad de los perfiles, sino por el hecho de que 13 de los 18 aspirantes fueron mujeres, un dato que marca un punto de inflexión en la historia reciente de la institución.
Este proceso no es un trámite administrativo. Es una decisión que definirá la capacidad del estado para responder a violaciones de derechos humanos en un territorio complejo, extenso y desigual. Chihuahua enfrenta retos que van desde la violencia de género y la migración hasta la actuación de fuerzas de seguridad y la saturación del sistema de justicia. En este contexto, la CEDH necesita liderazgo, independencia y visión.
“Dos de las aspirantes que más llamaron la atención durante las entrevistas del pasado 20 de enero para presidir la Comisión Estatal de los Derechos Humanos: Ada Miriam Aguilera Mercado y Flor Alejandra Corral Requejo. No es casualidad que ambas hayan retenido la atención de las y los legisladores por más de cuarenta minutos. Eso, en un proceso tan cargado de perfiles, ya dice algo: sus propuestas despertaron interés, y sus trayectorias generan expectativas.
En el caso de Ada Miriam Aguilera, estamos frente a una aspirante con un conocimiento profundo de la propia Comisión. Fue primera visitadora, directora de control y ha ocupado cargos clave dentro de la estructura interna. Su presentación dejó ver una visión muy técnica, muy operativa, enfocada en fortalecer los mecanismos de control interno, profesionalizar las visitadurías y reducir los rezagos que históricamente han afectado la credibilidad de la institución. Aguilera apuesta por una CEDH más rigurosa, más ordenada y menos vulnerable a presiones externas. Su compromiso central parece claro: blindar la institución desde dentro, elevando los estándares de investigación y atención a víctimas. Es un perfil que ofrece continuidad técnica, pero también la posibilidad de corregir inercias que han limitado el impacto de la Comisión.
Por otro lado, Flor Alejandra Corral Requejo representa una visión distinta, complementaria. Su formación académica y su experiencia profesional en diversas instituciones, la última en el Tribunal Superior de Justicia, la colocan como una aspirante con enfoque renovador. Su entrevista se distinguió por propuestas orientadas a modernizar procesos, fortalecer la vinculación con organizaciones civiles y apostar por políticas de prevención, no sólo de reacción. Corral habla de una CEDH más cercana a la ciudadanía, más presente en territorio, más sensible en la atención a víctimas. Su compromiso apunta a la transparencia, a la innovación y a la construcción de puentes con la sociedad civil. Es un perfil que busca actualizar la institución y abrirla hacia afuera.
Lo interesante es que, aunque sus enfoques son distintos, ambos perfiles coinciden en algo fundamental: la necesidad urgente de fortalecer a la Comisión Estatal de los Derechos Humanos. Chihuahua vive un momento en el que la defensa de los derechos humanos no puede ser un trámite, ni una oficina decorativa. Se requiere una institución sólida, técnica, confiable y con liderazgo.
Y aquí vale la pena subrayar algo: el proceso de selección no solo evalúa trayectorias, sino compromisos. Qué tan claras son sus propuestas, qué tan viables, qué tan medibles. Tanto Aguilera como Corral mostraron claridad, estructura y visión. Una desde la experiencia interna; la otra desde la innovación y la apertura.
Ada Miriam Aguilera Mercado, es la titular de la oficina de derechos humanos en la fiscalía, mientras que Flor Alejandra Corral Requejo, es la titular de derechos humanos y perspectiva de género en el Tribunal Superior de Justicia, dos perfiles diferentes, con compromisos muy claros y de avanzada.
Al final, la decisión del Congreso tendrá que responder a una pregunta esencial: ¿qué tipo de CEDH necesita hoy Chihuahua? Una institución que recupere orden y rigor técnico, o una que se reinvente hacia la ciudadanía. Lo cierto es que ambas aspirantes dejaron claro que la Comisión puede y debe mejorar. Y eso, en un proceso tan competido, ya es una señal positiva.
Lo importante ahora es que la elección se haga con responsabilidad, con visión de Estado y pensando en las víctimas, que son quienes realmente necesitan una CEDH fuerte, profesional y cercana.”
COMPARECE CÉSAR JÁUREGUI CON EDITORIALISTAS
Después de haber traicionado la confianza de Maru Campos y no responsabilizarse de la fuga del CERESO 03 de Ciudad Juárez, la titular del ejecutivo estatal ordena que su mayor hombre de confianza, su secretario general, Cesar Jauregui Moreno, tome el control de la fiscalía general del Estado y ponga orden ante la incapacidad manifiesta del ahora ex fiscal, quien ni contaba con la experiencia ni el perfil para tal responsabilidad.
Su paso hasta ahora en la fiscalía, ha sido totalmente contrario a lo esperado; se hizo rodear de personas que sí saben del manejo de personal policiaco, llamó a personajes con gran experiencia y le dedico más tiempo que a otras actividades para abrir una válvula de presión social, recibiendo en su despacho enormes hileras de personas que fueron a reclamarle fallos, errores y omisiones de décadas atrás, llegando incluso a mentarle la madre en su cara.
La fiscalía general del Estado es la representante de la sociedad en un conflicto penal, es quien representa los valores de nuestra sociedad y quien tiene la gran responsabilidad de procurar justicia entre los particulares.
Tarea nada fácil, tomando en cuenta que muchos están dentro de la corporación para protegerse de sus actos de corrupción, para mantener canonjías y privilegios de empresas funerarias de donde reciben gratificaciones que les permiten viajar de vacaciones a Italia, de quienes reciben recursos en nombre de los jefes, cuando ellos ni siquiera saben que en su nombre, subalternos reciben dinero…. eso lo sabe Jauregui, pero también sabe que a cada capillita le llega su fiestecita.
Busca la nominación de su partido el PAN para la alcaldía de Chihuahua capital.
Sabe que cuenta con lo mejor de su conocimiento y madurez y que es aún mayor la plataforma de la fiscalía que cualquier otra para operar con las estructuras formales e intermedias de la sociedad.
Los editorialistas, que tienen el pulso de la opinión pública, que son líderes de opinión en muchos de los espacios donde participan, lo cobijan, pero también le reclaman y le critican en un entorno de confianza y respeto.
No se puede conocer la ruta que seguirán quienes aspiren a la nominación, pero lo que, si es importante, es que Cesar Jauregui, sabe que es su momento y esta actuando en consecuencia.
*ABOGADO LITIGANTE, MIEMBRO DE LA FECHCA E INTEGRANTE DE LA ASOCIACIÓN DE EDITORIALISTAS DE CHIHUAHUA, ASOCIADO DEL COLEGIO DE JURISTAS “JORGE MAZPULEZ PÉREZ”
