Grupo Televisa no tiene un dueño único, ya que es una empresa pública cotizada en bolsa con accionistas diversificados. Sin embargo, Emilio Azcárraga Jean sigue siendo el principal accionista individual con alrededor del 24% de las acciones Serie A tras vender una porción minoritaria (aproximadamente la mitad de su paquete anterior) a sus copresidentes ejecutivos, Bernardo Gómez Martínez y Alfonso de Angoitia Noriega, en enero de 2026. Cada uno de ellos adquirió cerca del 11%, fortaleciendo su posición como socios clave.
Este reacomodo no altera el control fundamental de Azcárraga Jean, quien mantiene influencia mayoritaria en votos y decisiones estratégicas. Gómez y De Angoitia, veteranos de la compañía con décadas de experiencia —Gómez en programación y relaciones institucionales, De Angoitia en finanzas e internacionalización—, ya dirigían operativamente Televisa desde que Azcárraga se apartó de la presidencia ejecutiva en 2024 por la investigación del FIFA Gate. La transacción, valuada en cerca de 1,926 millones de pesos, representa una transición ordenada que premia la lealtad y expertise de estos ejecutivos, asegurando continuidad en la era digital y la fusión con Univision.
En resumen, Televisa evoluciona hacia una estructura más compartida en la alta dirección, pero con la familia Azcárraga aún al frente. Un movimiento estratégico que refleja madurez corporativa en uno de los gigantes mediáticos de México.
