Una mujer que durante varias décadas buscó a su hijo sin parar, es reconocida como la primera madre buscadora en México; se trata de Rosario Ibarra de Piedra, quien en su lucha incansable se convirtió en activista y defensora de los derechos humanos.
Rosario Ibarra de Piedra, la primera madre buscadora
Rosario Ibarra de Piedra era originaria de Saltillo, Coahuila, pero radicaba en Monterrey, Nuevo León, cuando la vida le cambió el 19 de abril de 1975, cuando su hijo, Jesús Piedra Ibarra, fue acusado de pertenecer a un grupo “guerrillero”. Liga Comunista 23 de Septiembre, y bajo ese contexto fue detenido y desaparecido, señala SEGOB en su página web. Desde entonces comenzó una búsqueda que no paró hasta los últimos días de su vida.
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Esta madre, en su lucha por saber del paradero de su hijo, reunió a cientos, que se volvieron miles de madres, padres, hermanos y hermanas de personas desaparecidas. En poco tiempo, su actuar se transformó en una demanda colectiva y en un movimiento social.
Convirtió su lucha individual en una lucha colectiva junto a numerosas madres, padres y familiares que buscan a sus hijos o parientes desaparecidos.
Rosario Ibarra de Piedra fundó el Comité ¡Eureka!
El 17 de abril de 1977, Ibarra de Piedra fundó el Comité ¡Eureka!, que sigue vigente en nuestros días en México y tiene como principal objetivo el esclarecimiento y veracidad de los hechos de las personas desaparecidas.

Bajo la consigna “¡Vivos se los llevaron, vivos los queremos!”, lograron localizar cerca de 150 personas desaparecidas con vida, lo que fortaleció el movimiento. Esta activista encabezó decenas de mítines no solo por los desaparecidos, sino también por otras causas sociales.
La labor de Rosario Ibarra de Piedra la llevó a ser la primera candidata a presidenta en México, fue nominada por su lucha para el Premio Nobel de la Paz y merecedora del premio Belisario Domínguez en 2019.

Rosario Ibarra de Piedra falleció el 16 de abril de 2022 sin encontrar a su hijo, Jesús Piedra Ibarra, pese a décadas de búsqueda para saber de su paradero. Al momento de su desaparición, el joven tenía 21 años y era estudiante de medicina.
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