Un movimiento que paraliza la Liga MX se gesta en las sombras de las negociaciones invernales, donde las Águilas del América despliegan sus redes para capturar a la estrella emergente Gilberto Mora de los Xolos de Tijuana, proponiendo un intercambio audaz que sacrificaría dos de sus legionarios foráneos en un baile de piezas que podría reconfigurar el panorama del Clausura 2026 y enviar ondas de shock hasta las oficinas de Europa.
Con la información filtrada por fuentes cercanas como Layvtime, las directivas de Coapa y la frontera ya chocan en mesas de diálogo intensas, donde Gilberto Mora, el mediocampista de apenas 17 años que ha deslumbrado con su visión y madurez en el campo, se erige como el fichaje bomba que las Águilas ansían para inyectar juventud y talento nacional a su plantilla, un guiño estratégico al límite de extranjeros que obliga a soltar lastre para abrazar promesas mexicanas en un mercado donde cada plaza cuenta como oro.
Los nombres sobre la mesa resuenan con fuerza: según reportes de JuanFutbol, los chilenos Víctor Dávila e Igor Lichnovsky serían las monedas de cambio, dos pilares extranjeros que el América estaría dispuesto a ceder para endulzar el trato con Xolos, liberando así cupos clave en su roster mientras Tijuana engrosa su defensa y ataque con experiencia probada, un trueque que no solo equilibra valores de mercado —con Mora tasado en 4.5 millones de euros por Transfermarkt— sino que acelera la reconstrucción azulcrema tras la amarga eliminación en cuartos ante Monterrey.
Pero el pulso de la negociación late con una condición inquebrantable por parte de los Xolos: una cláusula irrenunciable que blindaría el futuro de Gilberto Mora, atándolo al club fronterizo hasta el verano de 2026, justo después de la Copa del Mundo, momento en que se activaría su salto al Viejo Continente, donde ojeadores de ligas top ya babean por su potencial ilimitado, dejando al América como un mero puente temporal en un plan maestro que prioriza el desarrollo sobre el rédito inmediato.
Este remolino de rumores, avivado por periodistas como Roberto López Olvera de Imagen TV, no es un capricho aislado: forma parte de una ofensiva más amplia donde el América también tantea a otros talentos de Tijuana como Kevin Castañeda —el ’10’ de 26 años valuado en 3 millones de dólares— y hasta Rafael Inzunza, en un carrusel de intercambios que podría incluir millones extras o más piezas, todo orquestado por la agencia Pitz Group que une a ambos clubes en una red de favores y ambiciones compartidas.
La agente de Gilberto Mora, Rafaela Pimienta, no escatima en ambición al declarar que “con 15 millones de dólares no se compra ni una pierna” del chico, elevando la apuesta a cifras astronómicas que rozan los 30 millones según estimaciones de Soy Águila, un muro que obliga al América a apostar por el trueque como ariete para derribarlo, mientras Xolos resiste con uñas y dientes para retener a su joya hasta que el balón del Mundial ruede y abra las puertas europeas, un duelo que mantiene en vilo a la afición y redefine lealtades en el ajedrez del balompié azteca.
