En una decisión que marca el regreso de su política “America First”, el presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva el 8 de enero de 2026 para retirar a Estados Unidos de 66 organizaciones internacionales, argumentando que “ya no sirven a los intereses nacionales” y representan un gasto innecesario para los contribuyentes estadounidenses. El anuncio, hecho desde la Casa Blanca, incluye desde agencias de la ONU hasta foros regionales y tratados ambientales, con un ahorro estimado en más de 4.000 millones de dólares anuales.
Entre las entidades afectadas destacan la OMS (por su manejo de la pandemia), UNESCO (criticada por “sesgo antiisraelí”), el Acuerdo de París sobre cambio climático (ya abandonado en su primer mandato y ahora reforzado), la Corte Penal Internacional y diversos programas de la ONU como UNRWA y el Consejo de Derechos Humanos. Trump justificó la medida afirmando que muchas de estas organizaciones “promueven agendas globalistas que debilitan la soberanía estadounidense y financian burocracias ineficientes”.
La orden ejecutiva establece un plazo de 180 días para completar los retiros, priorizando aquellos con impacto presupuestario mayor. El Departamento de Estado, liderado por el nuevo secretario, coordinará la transición y redirigirá fondos a prioridades domésticas como seguridad fronteriza y reconstrucción económica. Reacciones internacionales incluyen condenas de la UE y China por “aislacionismo”, mientras aliados como Israel y algunos países del Golfo aplaudieron la postura.
Trump cerró su mensaje con un tono firme: “Estados Unidos cooperará bilateralmente con naciones amigas, pero no subsidiaremos más instituciones que nos critican mientras toman nuestro dinero”. Un movimiento audaz que redefine la presencia global de EE.UU. en su segunda administración. 🇺🇸🌍