Los científicos observan con preocupación el rápido calentamiento del océano Pacífico tropical, una señal que apunta al desarrollo de un posible Súper El Niño. Si el fenómeno alcanza gran intensidad, podría alterar el clima global durante meses, aumentando el riesgo de inundaciones, sequías extremas, incendios forestales y temperaturas récord en distintas regiones del planeta.
Qué es El Niño y por qué preocupa tanto a los científicos
El Niño y La Niña forman parte de un ciclo climático natural conocido como ENSO (Oscilación del Sur de El Niño), que afecta periódicamente al océano Pacífico tropical. Mientras La Niña enfría las aguas del Pacífico ecuatorial, El Niño produce el efecto contrario: un calentamiento anómalo de grandes áreas oceánicas.
Para que oficialmente se declare un evento de El Niño, las temperaturas de la superficie marina deben elevarse al menos 0,5 grados Celsius sobre el promedio histórico. Sin embargo, en los eventos más extremos —conocidos popularmente como Súper El Niño— las anomalías superan los 2 grados Celsius.
Actualmente, enormes masas de agua cálida se están desplazando desde el Pacífico occidental hacia el este, una de las señales clásicas que preceden al desarrollo de El Niño. Los meteorólogos también están observando ráfagas de vientos del oeste, un fenómeno atmosférico que ayuda a transportar calor hacia el Pacífico oriental y fortalece el sistema.
El problema no es únicamente el calentamiento oceánico. El Niño altera también los patrones globales de lluvia y viento, afectando sistemas meteorológicos a miles de kilómetros de distancia. Los cambios pueden modificar temporadas de huracanes, provocar lluvias intensas en algunas regiones y sequías devastadoras en otras.
Además, El Niño libera enormes cantidades de calor acumulado en el océano hacia la atmósfera, acelerando temporalmente el calentamiento global. Los científicos advierten que si el fenómeno alcanza gran intensidad y se mantiene durante el invierno, es muy probable que 2026 o 2027 se conviertan en los años más cálidos jamás registrados desde que comenzaron las mediciones modernas.
Inundaciones, incendios y calor extremo: los posibles impactos globales

Los efectos de un El Niño fuerte pueden sentirse prácticamente en todo el planeta. En Estados Unidos, el fenómeno suele intensificarse durante el invierno, llevando tormentas y fuertes lluvias a California y al sur del país, aumentando el riesgo de inundaciones y deslizamientos de tierra.
Al mismo tiempo, El Niño puede alterar la actividad de huracanes en el Atlántico. El incremento de la cizalladura del viento en capas altas de la atmósfera tiende a dificultar la formación y fortalecimiento de tormentas tropicales y huracanes.
En otras regiones del mundo, los impactos pueden ser aún más severos. Australia suele enfrentar olas de calor extremas, sequías prolongadas y un mayor riesgo de incendios forestales durante episodios intensos de El Niño. También pueden desarrollarse condiciones secas en partes de Sudamérica, India y África central y meridional.
Por el contrario, algunas zonas podrían sufrir lluvias excepcionales e inundaciones. Entre las regiones más vulnerables se encuentran el Cuerno de África, partes del sur y centro de Asia, así como sectores del sureste sudamericano.
Los científicos también observan con preocupación el efecto combinado entre El Niño y el cambio climático provocado por actividades humanas. El planeta ya atraviesa temperaturas récord debido a las emisiones de gases de efecto invernadero, y un Súper El Niño podría impulsar todavía más esos registros.
El último Súper El Niño ocurrió entre 2015 y 2016 y estuvo asociado con algunos de los años más cálidos registrados a nivel global. Otros eventos extremos similares ocurrieron en 1997-98 y 1982-83.
Aunque todavía existe incertidumbre sobre la intensidad final del fenómeno actual, los meteorólogos seguirán monitoreando el comportamiento del Pacífico durante los próximos meses. Si las proyecciones más extremas se cumplen, el mundo podría enfrentarse a uno de los episodios de El Niño más poderosos jamás observados.
El posible regreso de un Súper El Niño ha encendido las alertas entre científicos y meteorólogos debido a su capacidad para alterar el clima global y agravar fenómenos extremos como inundaciones, sequías, incendios forestales y olas de calor. Aunque todavía existen incertidumbres sobre su intensidad definitiva, las señales actuales muestran un calentamiento oceánico significativo que podría tener consecuencias importantes en numerosos países.
Además de sus impactos meteorológicos inmediatos, un evento intenso de El Niño también podría acelerar temporalmente el calentamiento global y contribuir a nuevos récords históricos de temperatura en el planeta. Por ello, expertos seguirán observando de cerca la evolución del Pacífico tropical durante los próximos meses para determinar si este fenómeno terminará convirtiéndose en uno de los más fuertes registrados hasta ahora.
Referencia:
- BBC/Qué es el «Súper El Niño» que pronostican algunos científicos y qué consecuencias podría tener en el clima del planeta. Link