Del respaldo total al veto político que sacude a Michoacán
Lo que hace apenas unos meses parecía una relación institucional sólida entre el Congreso de Michoacán y la alcaldesa de Uruapan, Grecia Quiroz, dio un giro inesperado. El Poder Legislativo estatal decidió declararla persona “no grata” y restringirle el acceso al Palacio Legislativo, junto con varios integrantes de su administración, al responsabilizarlos de los daños ocasionados durante las protestas realizadas contra la reforma electoral impulsada por la mayoría legislativa.
La determinación fue anunciada por el presidente de la Mesa Directiva del Congreso, Baltazar Gaona García, quien afirmó que los funcionarios señalados ya no serán bienvenidos en el recinto parlamentario e incluso instruirá al personal para impedir su ingreso. La medida ha provocado controversia debido a que la alcaldesa y otros funcionarios municipales sostienen que las manifestaciones fueron una expresión de inconformidad política, mientras que los legisladores argumentan que existieron afectaciones al inmueble durante las protestas.
La situación adquiere una dimensión todavía más simbólica porque fue ese mismo Congreso el que, en noviembre de 2025, recibió a Quiroz para tomar protesta como presidenta municipal sustituta de Uruapan tras el asesinato de su esposo, Carlos Manzo Rodríguez. En aquel momento contó con respaldo político prácticamente unánime; hoy enfrenta un escenario de confrontación abierta con el Poder Legislativo estatal.
Detrás de esta disputa también se encuentra el crecimiento político del llamado Movimiento del Sombrero, grupo independiente surgido alrededor de Carlos Manzo y que, tras su asesinato, ha mantenido presencia en la vida pública michoacana bajo el liderazgo de Quiroz. La alcaldesa se ha convertido en una figura de alto perfil, especialmente por sus críticas a la inseguridad y a la influencia del crimen organizado en la entidad, lo que ha incrementado tanto sus apoyos como sus confrontaciones políticas.
Más allá de la legalidad o viabilidad de impedir el acceso a una autoridad municipal electa, el episodio refleja el nivel de polarización que vive Michoacán rumbo a los procesos políticos de 2027. Lo que comenzó como una protesta contra una reforma electoral terminó escalando a un choque institucional sin precedentes entre el Congreso estatal y la alcaldesa de uno de los municipios más importantes de la entidad, dejando abierta la pregunta sobre si esta decisión fortalecerá o victimizará políticamente a Grecia Quiroz.