El Papa León XIV sacude al mundo con encíclica contra el “tecnofascismo” y el poder de la inteligencia artificial
El Papa León XIV lanzó su primera encíclica titulada Magnifica humanitas, un documento de más de cien páginas en el que advirtió sobre los riesgos del llamado “tecnofascismo” y el enorme poder que están acumulando las grandes corporaciones tecnológicas alrededor de la inteligencia artificial. El pontífice alertó que quienes controlen la IA podrían imponer “su visión moral” al resto del mundo, además de influir en la política, la economía, la información y hasta en las relaciones humanas.
En el documento, el líder de la Iglesia Católica sostuvo que la inteligencia artificial no es una herramienta neutral, ya que refleja los intereses, ideologías y objetivos de quienes la desarrollan. León XIV expresó preocupación por la concentración del poder tecnológico en unas cuantas empresas de Silicon Valley, señalando que esto podría derivar en manipulación social, vigilancia masiva, pérdida de privacidad y nuevas formas de desigualdad global. También criticó el uso militar de la IA y pidió “desarmar” tecnológicamente al mundo antes de que las máquinas profundicen conflictos y guerras.
La encíclica también aborda temas como el desempleo provocado por la automatización, la explotación laboral en la economía digital, la manipulación informativa y el peligro de que las personas terminen sustituyendo vínculos humanos reales por relaciones virtuales con sistemas automatizados. León XIV aseguró que la humanidad enfrenta una nueva revolución industrial comparable con la del siglo XIX, pero ahora marcada por algoritmos, datos y plataformas digitales capaces de moldear conductas y opiniones a escala global.
El texto papal fue interpretado como un fuerte mensaje político y ético contra el modelo tecnocrático impulsado por algunos multimillonarios y compañías de inteligencia artificial. Diversos analistas consideran que el Vaticano fijó una postura frontal frente al tecno-libertarismo y las visiones que promueven una sociedad gobernada por algoritmos y automatización extrema. Incluso medios internacionales señalaron que el documento representa un choque ideológico entre el humanismo impulsado por el Papa y sectores ligados al poder tecnológico global.
León XIV también hizo un llamado a gobiernos, organismos internacionales y ciudadanos para construir regulaciones globales que limiten el poder de la inteligencia artificial y protejan la dignidad humana. El pontífice insistió en que el desarrollo tecnológico no puede quedar únicamente en manos del mercado ni de corporaciones privadas, pues advirtió que el futuro de la democracia, el trabajo y la convivencia social dependerá de cómo se controle esta nueva era digital.