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Luis Curiel, socio experto en litigio tributario bajo un enfoque estratégico de la firma Santamarina+Steta señaló que el Estado mexicano está en condiciones para estimular la competitividad de las empresas mexicanas y del país, mediante dos estrategias fiscales de costo cero que podrían implementarse de inmediato con un par de reformas a la ley.
La primera reforma se orientaría hacia revertir la tendencia de empleo informal la cual, según la reciente Encuesta Nacional de Empleo, ya está arriba del 54.8%. Lo anterior, en parte, se debe a que los patrones solo pueden deducir cerca de la mitad del PTU, aguinaldos, vales de despensa y salarios mínimos, por una reforma a la Ley del ISR que se hizo en 2014. “Si re-analizamos el tema, podríamos buscar una deducción del 100% y así estimular la formalidad, la cual acarreará mayor competitividad para las empresas y mejores condiciones para los trabajadores. Hoy cabe la propuesta, porque el incremento récord de la recaudación de ISR de las autoridades, que se ha triplicado en los últimos 12 años, ahora permite tomar esta medida y mejorar la competitividad nacional, dado que en el 99% de los países del mundo, el capital de trabajo se deduce al 100%”, dijo.
Una segunda reforma costo cero podría promover un mayor acceso al crédito de las empresas, en línea con las declaraciones recientes de la presidente Sheinbaum, quien formuló esta necesidad en la reciente convención de Banqueros. México está, de acuerdo a cifras del Banco de México, en el rango más bajo de participación del crédito del grupo de países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), con un 34.7% del PIB cuando el promedio es del 120%. El de Brasil es de un 75.8% y Chile de un 103.4%. “La propuesta consistiría en quitar la limitante a deducciones al ISR por el pago de intereses (que rebasen el 30% de su utilidad) establecida en 2020. Se puede establecer esta exención cuando el acreedor sea residente en México, de manera que el fisco reciba el impuesto por aquel lado y no deje de recaudar. Así se puede lograr que los créditos vuelvan a ser atractivos y de dotar a las empresas mexicanas de un instrumento clave para el crecimiento”, concluyó.