Autoridades australianas confirmaron que el saldo de víctimas mortales en el ataque armado perpetrado en la playa de Bondi, en Sídney, ascendió a 16 personas, incluyendo uno de los agresores abatido por la policía. El incidente ocurrió durante un evento comunitario que reunía a más de mil asistentes para conmemorar el primer día de la festividad judía de Janucá, conocido como “Chanukah by the Sea”.
El ataque fue ejecutado por dos individuos armados con rifles, quienes dispararon indiscriminadamente desde un puente peatonal hacia la multitud reunida en un parque adyacente a la playa. La policía de Nueva Gales del Sur clasificó el suceso como un acto terrorista dirigido específicamente contra la comunidad judía, con decenas de heridos, algunos en estado crítico, y edades de las víctimas que oscilan entre los 10 y los 87 años.
Entre los fallecidos se encuentra el rabino asistente Eli Schlanger, organizador clave del evento por parte de Chabad de Bondi, así como otros miembros de la comunidad, incluyendo niños. Un civil desarmó a uno de los atacantes en un acto heroico, mientras las fuerzas de seguridad neutralizaron a uno de los perpetradores en el lugar y capturaron al segundo, quien se encuentra hospitalizado en condición grave.
El primer ministro australiano, Anthony Albanese, condenó el hecho como un “ataque dirigido contra judíos australianos” en un día que debía ser de alegría, destacando su carácter antisemita y terrorista. Líderes internacionales, incluyendo al presidente de Israel, Isaac Herzog, y figuras de diversos países, expresaron repudio y solidaridad con las víctimas.
Las investigaciones continúan para determinar motivaciones y posibles cómplices, en medio de un aumento reportado de incidentes antisemitas en Australia, mientras la zona permanece acordonada y la nación observa un momento de duelo nacional.