Vacaciones… ¿para quién? Omar Bazán, desconoce que el 15 de Septiembre de 1829, mediante decreto, Vicente Guerrero abolió definitivamente la esclavitud en México; el emperador del CONALEP y su administración olvidan que la ley debe cumplirse, y ni su Doctorado se lo recuerda, tampoco su paso como legislador, pues al día de hoy, en el Congreso de la Unión, se está debatiendo y concretando, la disminución paulatina de las jornadas de trabajo, pero él insiste en llevar la contra a todo y a todos, tal cual como único jerarca.
En Chihuahua ya no sorprende que algunos funcionarios confundan el servicio público con un experimento personal. Lo que sí indigna —y mucho— es cuando ese experimento se financia con derechos laborales ajenos, recursos públicos y una notable alergia a la rendición de cuentas.
En días recientes, el Director General de CONALEP, Omar Bazán Flores, decidió que el periodo vacacional de diciembre es, en realidad, una sugerencia. Al menos para el personal de confianza, a quienes pretende convocar a “guardias” mientras el resto del sistema descansa.
La Ley Federal del Trabajo es clara: las vacaciones son un derecho irrenunciable y un periodo de descanso obligatorio (arts. 76 al 81). No son optativas, no son “guardias solidarias” ni se suspenden por capricho administrativo. Convocar personal durante vacaciones, sin causa extraordinaria debidamente justificada y sin compensación legal, configura una violación directa a los derechos laborales. Pero al parecer, el calendario legal no llegó a la oficina del director.
El vendedor de espejos
Este mismo funcionario, al que dentro de los pasillos llaman “el vendedor más efectivo de espejos” ha sido experto en anunciar programas rimbombantes con resultados invisibles. Ahí está el programa de bilingüismo, cancelado antes de terminar el semestre. O el programa deportivo, ambos sin plan de estudios formal, sin indicadores, sin evaluación y sin seguimiento. Eso sí, con abundante difusión en redes sociales. Porque aquí la constante no es el impacto educativo, sino la foto semanal.
La apertura de nuevas carreras se anunció con gritos de victoria. Lo que no se gritó fue que no existen autorizaciones para incremento de horas docentes, no hay presupuesto garantizado, no hay patrocinio, ni equipamiento suficiente. Una revisión mínima bastaría para corroborarlo.
Oficinas centrales al rescate… otra vez
Personal administrativo de oficinas centrales —según relatan fuentes internas— ha sido requerido de manera recurrente para “apagar incendios” porque simplemente no saben qué están haciendo y ni se diga la Función Pública que vive ahí, para “limpiar el cochiero”. Jóvenes estudiantes pagan el precio de una de las administraciones más oscuras y desordenadas que se recuerden.
Presuntas irregularidades que piden lupa, no aplausos
Las versiones que circulan no son menores y ameritan investigación formal, no silencio institucional:
• Contrataciones por honorarios de personas sin relación clara con las funciones educativas, incluido un jardinero personal, Don Julián.
• Uso de recursos públicos para beneficiar una escuela particular. Que se sabe es de su propiedad.
• Adquisición irregular de una camioneta, utilizada presuntamente como transporte personal de su esposa.
• Inflado de nómina con presuntos “aviadores”; incluso hacen mención que una de ellas es la presta nombres de su mamá.
• Facturación elevada y recurrente, como mantenimientos a paneles solares que superan el medio millón de pesos por plantel, dos veces al año, en escuelas donde existen perfiles técnicos capacitados. ¿A quién quieren engañar?
• Facturas millonarias en beneficio de allegados. Como las que ha hecho Aarón Díaz Martínez, hijo de su Director Académico Rafael Díaz, que supuestamente ya rebasan los dos millones de pesos.
• Cuentas por comprobar en viáticos (de Omar Bazán, de su Director Administrativo y de la señora de Parral) que, en conjunto, superarían el millón de pesos.
Todo esto, insistimos, son señalamientos que deben investigarse, no afirmaciones. Pero cuando el ruido es constante, la autoridad no puede seguir usando tapones.
El emperador Bazán necesita aplausos
Y ahora, como broche de oro, el emperador sin corona convoca a su corte a trabajar en vacaciones. No por necesidad institucional documentada, sino porque necesita quién le aplauda.
Hacemos un llamado respetuoso pero firme a las instancias fiscalizadoras, a la Secretaría de la Función Pública, a los órganos internos de control, autoridades educativas y, al Gobierno del Estado: Chihuahua no merece administraciones que confundan el cargo con impunidad.
Aquí no se pide linchamiento mediático. Se pide legalidad, auditoría y respeto.
Porque educar no es simular.
Y administrar no es ignorar la ley