El tema de la intervención extranjera en asuntos políticos nacionales no representa un cambio de fondo dentro de la legislación mexicana, señaló Eduardo Turati Muñoz, integrante del IMEF, en relación con la aprobación de la reforma electoral que permitirá anular elecciones por “injerencia extranjera”, debido a que dicha restricción ya se encuentra establecida en la Constitución.
Dentro de la rueda de prensa mensual del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) en Chihuahua, Turati Muñoz fue cuestionado sobre el posible impacto económico y financiero que podrían tener estas modificaciones electorales. En ese sentido, explicó que la propia Constitución ya prohíbe la participación de extranjeros en la política nacional, por lo que las reformas únicamente trasladan ese criterio al ámbito de la legislación electoral.
Indicó que, en principio, estas disposiciones no deberían representar una afectación directa para la economía o las finanzas del país, debido a que no se trata de una medida nueva dentro del marco constitucional mexicano. No obstante, señaló que el tema podría seguir alimentando la incertidumbre política y las discusiones relacionadas con el estado de derecho.
“Es más bien un jaloneo político entre oposición y oficialismo”, expresó al considerar que el debate se ha intensificado por el contexto político nacional y las distintas posturas sobre la reforma electoral. Agregó que las preocupaciones económicas podrían surgir únicamente en caso de que continúe debilitándose la percepción sobre el estado de derecho, lo que eventualmente podría generar cautela entre inversionistas y mercados.
Finalmente, Turati Muñoz indicó que la confianza de los capitales y de los inversionistas suele depender de la estabilidad institucional y jurídica del país, por lo que insistió en que el principal riesgo no radica en la reforma en sí, sino en la incertidumbre política que pueda generarse alrededor de su aplicación e interpretación.