Luego de los momentos de tensión registrados ayer en el Congreso del Estado durante la discusión y aprobación del matrimonio igualitario, el alcalde de Chihuahua, Marco Antonio Bonilla Mendoza, se pronunció a favor del respeto y el trato digno hacia todas las personas, al tiempo que hizo un llamado a la tolerancia ante las diferencias ideológicas, religiosas y de preferencias sexuales.
En entrevista, el presidente municipal lamentó los enfrentamientos verbales y empujones que se suscitaron entre integrantes de la comunidad LGBT y grupos cristianos que se manifestaron en el recinto legislativo, al considerar que ninguna diferencia debe derivar en actos de confrontación o discriminación.
“Todas las personas merecen un trato digno, independientemente de su ideología, preferencia sexual, creencia religiosa o forma de pensar”, expresó Bonilla, quien reiteró que el respeto debe prevalecer en una sociedad democrática, especialmente en temas que generan debate público.
El edil capitalino señaló que Chihuahua debe avanzar hacia una convivencia basada en el reconocimiento de derechos y libertades, pero también en la capacidad de escuchar las distintas posturas sin caer en la polarización o el enfrentamiento.
Asimismo, enfatizó que desde el Gobierno Municipal se promueve una política de inclusión y respeto a la dignidad humana, al sostener que ninguna persona debe ser señalada, excluida o violentada por sus convicciones o identidad.
Las declaraciones de Bonilla se dan luego de la sesión legislativa en la que diputados locales aprobaron reformas relacionadas con el matrimonio igualitario, un tema que provocó protestas tanto de colectivos de diversidad sexual como de agrupaciones religiosas al exterior y dentro del Congreso del Estado.
El alcalde evitó entrar en polémica sobre el sentido del voto de los legisladores, aunque insistió en que la prioridad debe ser mantener la paz social y garantizar el respeto entre todos los sectores de la población.