Las historias de época han regalado grandes momentos en la pantalla grande. Uno de los mayores ejemplos fue cuando Brad Pitt encarnó a uno de los personajes de la mitología griega: Aquiles. Basada en el poema griego La Ilíada, de Homero, Troya es una película épica lanzada en 2004 bajo la dirección de Wolfgang Petersen.
La cinta narra los eventos de la mítica Guerra de Troya, desencadenados por el rapto de Helena, reina de Esparta, por París, príncipe de Troya. Este acto provoca una guerra entre los ejércitos griegos, liderados por Agamenón, y los defensores troyanos bajo el mando del rey Príamo.
Con un elenco que incluye a Eric Bana, Diane Kruger, Brian Cox, Orlando Bloom y Rose Byrne, el filme fue un completo éxito y terminó recaudando cerca de 500 millones de dólares. Pero lo que muchos no saben es que esta producción ambientada en la antigua Grecia en realidad se filmó en un destino mexicano.
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Las playas de México donde se filmó Troya
Al tratarse de una historia que recae por completo en la antigua Grecia, lo más natural sería pensar que en dicho país tuvieron lugar las grabaciones. Sin embargo, se optó por Los Cabos, Baja California Sur, una de las playas más turísticas de México, ya que era más adecuado para la producción.
Como explican en el documental Batallas de Troya, originalmente se planeó grabar en Marruecos, pero las tensiones en Irak descartaron esta idea. Al buscar un lugar que tuviera similitud con las hermosas playas griegas, Los Cabos fue la opción perfecta por sus arenas de tonos cálidos y entorno rocoso.
Fue así que la producción optó por trasladarse a México. Para mayor exactitud a El Salto del Caribe. Ubicado sobre un arroyo seco, es una zona árida caracterizada por su arena casi rojiza y suele ser visitada para pasear en motocicletas. En este lugar, se rodó el icónico combate inicial entre Aquiles y Boagrius.

Para filmar la escena cuando Troya es invadida por la armada, el equipo se trasladó a la playa del Faro Viejo, un histórico faro situado cerca de Cabo San Lucas, en la punta sur de la península de Baja California. Construido en 1890 durante el Porfiriato, este faro ha sido un importante punto de referencia.
Fue en este escenario, rodeado de dunas, donde se recreó la tensa llegada de la flota griega a las playas de Troya para dar inicio al combate. Se hicieron presentes cerca de 1,300 extras que representaron a los 50,000 miembros del ejército griego y los 25,000 guerreros troyanos.
Desde expertos militares de Bulgaria y hasta unos que otros mexicanos, los extras entrenaron tres semanas a temperaturas que superaron los 38 grados. Al final, todo valió la pena, ya que Troya se convirtió en un éxito rotundo y en una de las películas más icónicas del género. En parte, también gracias a sus locaciones.

Otras ubicaciones donde también se grabó fueron El Médano, Santa María y El Chileno. Conocidas por sus aguas cristalinas y belleza natural, estas playas fueron otro punto importante para el rodaje. En la actualidad hay tours turísticos que dan paseados guiados por la zona.
Así, la producción de Troya logró adaptar a la perfección los hermosos paisajes de Cabo San Lucas en los terrenos de enfrentamientos de tropas griegas. Quienes no la hayan visto o buscan experimentar la película otra vez, pueden ver Troya a través de Netflix, HBO Max y Prime Video.
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