La desaparición de la periodista Roxana Berenice Guzmán sigue generando indignación nacional, especialmente después de que se conocieran algunos de los temas que investigaba y difundía a través de su portal Pulso Informativo del Sureste antes de ser privada de la libertad por un grupo armado en Nanchital, Veracruz.
Entre las coberturas más recientes realizadas por la comunicadora destacaban denuncias ciudadanas relacionadas con presuntas irregularidades en la actuación de autoridades municipales y corporaciones de seguridad. Una de las publicaciones que más llamó la atención abordaba críticas sobre el desempeño policial y la percepción ciudadana respecto a la respuesta de las autoridades ante diversos incidentes en la región.
Además, Pulso Informativo del Sureste mantenía seguimiento a reclamos ciudadanos sobre servicios públicos, presuntas negligencias gubernamentales, la venta de productos en mal estado y exigencias de familias afectadas por accidentes en los que se señalaba la participación de vehículos oficiales. Estas publicaciones formaban parte de una línea editorial enfocada en problemáticas locales y denuncias comunitarias.
Roxana Guzmán fue secuestrada el pasado 2 de junio cuando hombres armados irrumpieron violentamente en su domicilio. Parte del ataque quedó grabado en video y posteriormente se difundió en redes sociales. La Fiscalía de Veracruz, junto con fuerzas federales y estatales, mantiene operativos de búsqueda, mientras organizaciones defensoras de la libertad de expresión exigen que su labor periodística sea considerada una línea prioritaria de investigación.
El caso ha reavivado la preocupación por la seguridad de los periodistas en México. La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que la prioridad es localizar con vida a la comunicadora, mientras continúan las investigaciones sobre su desaparición. Diversas organizaciones nacionales e internacionales han señalado que Veracruz sigue siendo una de las entidades más peligrosas para ejercer el periodismo.